AGGRESSION || Kwang Sik
NOTICIAS
29.12 Abrimos el foro Hemos cumplido cuatro meses online, ¡muchas gracias por todo y a por muchos más! 19.05. Nuevo Anuncio El sistema de fama del foro ha cambiado, conoce más aquí. Cualquier duda, preguntadnos.
MISS C
MISTER L
MISS N
BABY C
BABY L
BABY N
MAYO DE 2018 La hora y tiempo del mes actual en Seúl, Corea. Usa esta información para hacer tus temas mucho más realistas.
X
comeback stages mayo
CANCIÓN:
BLACK ON BLACK
DEBUT ALBUM
02/05/18
GRUPO:
DÈJÁ VU
RCKSTR ENTERTAINMENT 533 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
GOODBYE BABY
CB MINI-ALBUM
08/05/18
ARTISTA:
EMI (GONG HYEMI)
SYK
ENTERTAINMENT
3042 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
WHAT YOU LIKE
DEBUT SINGLE
09/05/18
ARTISTA:
ONE (KWANGSIK)
RCKSTR ENTERTAINMENT 3074 PUNTOS CONSEGUIDOS
REPORTAJE:
H&M KOREA
DEBUT MODELO
10/05/18
ARTISTA:
BAE HYUN SOO
RCKSTR
ENTERTAINMENT
1931 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
SCENTIST
COMEBACK ALBUM
11/05/18
GRUPO:
OLYMPIANS
VYR
ENTERTAINMENT
1928 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
I NEED U
COMEBACK MINI-ALBUM
12/05/18
ARTISTA:
ROK BIN IL
RCKSTR
ENTERTAINMENT
1625 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
HEART SHAKER
DEBUT ALBUM
15/05/18
ARTISTA:
MIN SO HEE
VYR
ENTERTAINMENT
363 PUNTOS CONSEGUIDOS
REPORTAJE:
MILETT
COMEBACK MODELO
15/05/18
ARTISTA:
KANG SAE YOUNG
KSJ
ENTERTAINMENT
1728 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
EYES NOSE LIPS
COMEBACK SINGLE
18/05/18
ARTISTA:
PAN GUN HO
METEOR
ENTERTAINMENT
1101 PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE:
FIRE
DEBUT ALBUM
24/05/18
ARTISTA:
KWON HYUK
MYP
ENTERTAINMENT
2261 PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS

AGGRESSION || Kwang Sik

Ir abajo

por Pan Gun Ho el Miér 11 Abr 2018, 22:48

Calles de Seúl, cerca de METEOR Ent. ~ 20 de abril ~ 23:11

Gunho estaba totalmente exhausto. Había trabajado toda la semana sin parar: si no era ensayando Ringa Linga, estaba preparando su nuevo comeback para junio, o trabajaba en la promoción de la colaboración de Neverland. Siempre había algo que hacer. Y todo se había vuelto espectacularmente más grave ahora que habían liberado el teaser del MV de su colaboración con Shi-hwan, donde en horario de máxima audiencia, un teaser de 20 segundos de un apasionado beso entre ellos dos, ambos hombres, quedaría plasmado en la retina de varios millones de coreanos.

Ya era bastante tarde. Su computadora se había roto y había ido hasta la casa de Zihao para editar el vídeo de YouTube que había grabado la noche anterior con Shouhei. Tenía muchas ganas de subirlo y había dejado el vídeo cargando en la página en la casa de Zihao. Quizás debió haber tomado un taxi, pero nunca tuvo problemas en Seúl, menos a las once de la noche, una hora un tanto prudente.

Qué idiota eres, hyung... —le envió una nota de voz riendo cuando Kwang Sik le envió una foto diciéndole que estaba echado en el sofá mirando su Instagram con una mano y rascándose los huevos con la otra. Se rió fuerte y le respondió el mensaje, enviándole una selfie de su rostro semi cubierto y su nariz enrojecida por el frío asomada fuera de la bufanda. Se puso el filtro de conejo antes de enviarla. Se tapó las mejillas que comenzaban a tintársele de cierta manera. Le estaba gustando demasiado hablar con Kwang Sik y no podía evitar textearle todo el día, incluso cuando no se veían desde el día que fueron al drive-through.

Gunho guardó su teléfono. Rechistó con rabia cuando al guardar su teléfono, los auriculares saltaron de sus oídos. El cable era demasiado corto. Prefirió, en cambio, guardarlos junto al teléfono, sin preocuparse siquiera de enrollarlos bien.

Miró hacia atrás al escuchar un sonido, sin ver a nadie. Se metió las manos a los bolsillos. Un nuevo sonido, el golpeteo de unos zapatos contra el asfalto, lo hizo girarse de nuevo, cuando vio a un grupo de cuatro chicos bien abrigados caminando enérgicamente detrás de él. Miró hacia delante, mirando la calle contigua que tenía algo más de luz. Se asustó un poco, por lo que aceleró el paso para ir a aquella calle más transitada.

"¡Hey, mariquita!".

Aquel grito le heló la sangre. No se giraría. Sólo buscaban problemas. Sacó su teléfono instintivamente y le envió su ubicación en tiempo real a Kwang Sik, sin explicarle nada. No sabía por qué lo hacía. Sus dedos se movían por instinto.

Hay alguien que me viene gritando cosas, hyung. —alcanzó a escribir en el teléfono. Le dio a enviar, antes que sintiera como tiraban de su mochila hacia atrás y lo tiraban al suelo con violencia. Su teléfono se deslizó por la calle, lejos de Gunho. Quiso quejarse. Frunció el ceño, listo para devolver un grito y comenzar a lanzar golpes, pero la primera patada en la boca lo mantuvo en silencio.

"¿No es que te gustaba que te diera un chico? Ahora tienes cuatro para ti, asqueroso", le decían, mientras lo pateaban en el suelo. Gunho sólo pudo atinar a taparse la cabeza con ambas manos, mientras recibía golpes de puños y pies por todas partes.

En el suelo, quedó inmóvil, adolorido. Incluso respirar ardía. Miró su teléfono al otro lado de la calle. Miró hacia la calle contigua, y vio a las 4 siluetas desaparecer en la luz. Cerró los ojos, mareado, sin capacidad de articular movimiento alguno.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Pan Gun Ho

Volver arriba Ir abajo

por Won Kwang Sik el Miér 11 Abr 2018, 23:19

Había cogido confianza con Gunho, ya no solo porque Ryo le hubiese pedido que cuidase de él, sino porque se había tomado su tiempo para conocerle, aunque fuese por kakao. Y ahí estaba él, tirado en el sofá, con el móvil en una mano y la otra metida en un bol de palomitas mientras la televisión sonaba de fondo. Se había quedado solo en el piso, y no le apetecía salir de la casa. Pero desde luego su noche no iba a ser ni por asomo tranquila, o eso parecía.

El primer mensaje de Gunho le hizo reír, bloqueando el móvil después y cambiando de canal, buscando algo entretenido, pero segundos después, su móvil volvió a sonar, dos veces seguidas. Lo tomó y vio que eran ambos mensajes de parte de Gunho; lo primero que hizo fue girar levemente la cabeza, ¿por qué le enviaba la ubicación? ¿Acaso pretendía que fuese a buscarle porque se había casandado de andar? Lo siguiente fue una nota de audio, la cuál le dejó congelado unos segundos hasta que una palanca en su cerebro fue activada, saltando prácticamente del sofá y abriendo su ubicación.

Podía ser que Gunho fuese molesto en cierta manera, pero dudaba, realmente quería dudar, que fuese capaz de gastarle una broma de ese calibre, más aún cuando había leído minutos atrás los comentarios tan ofensivos hacia el chico. A él le daba igual si era gay o no, le había gustado el video y la canción, había sido una manera interesante de dar a conocer tu orientación y se había encargado de hacerle saber lo orgulloso que él, y Ryo, estaban.

Por eso mismo, y sin agarrar su chaqueta, solo las llaves y tras calzarse, salió de la casa tomando el coche y conduciendo algo imprudente, saltándose dos semáforos - porque no había coches -. Aparcó a unos pocos metros de dónde estaba la ubicación de Gunho, y justo cuando fue a bajar del coche, observó a cuatro chicos caminar hacia su dirección, girando rápidamente al verle. Aquello le heló la sangre, tuvo un mal presentimiento, uno demasiado malo. Tragó saliva en grueso y caminó hacia dónde el móvil le indicaba, y tras unos cuantos pasos, pisó algo que sonó a roto con su pie. ¿Era el móvil de Gunho? Alzó su mirada unos metros más adelante, encontrándose una figura en el suelo. Había poca luz, por lo que prendió la linterna del móvil y ahí fue consciente de todo.

¡GUNHO! — gritó acercándose rápidamente a él, agachándose a su lado. Sus manos temblaban, no sabía qué diantres hacer. Su cuerpo se había quedado petrificado, al igual que su cerebro. No fue hasta segundos después, que reaccionó. Le habían dejado echo una mierda, y estaba totalmente seguro que habían sido aquellos cuatro idiotas. Una parte de él quiso ir tras ellos, darle su merecido, pero sabía que no podía dejar allí a Gunho, que necesitaba atención médica. — No deberías andar solo a estas horas, pedazo de idiota... — intentó parecer normal, no quería preocuparle, aunque estaba seguro de que aquello había sido horrible para él.

Le tomó en brazos, con cuidado de no hacerle daño. No pesaba, o si era así, su cuerpo y fuerza solo pensaba en llevar al chico a un hospital. Caminó de vuelta hasta el coche, le metió con cuidado en los asientos traseros y se montó, arrancando. Su corazón golpeaba con fuerza su pecho, incluso dolía, pero era peor el sentimiento de no haber podido protegerle, eso era mil veces peor. Sus manos aún temblaban, y en su cabeza sucedían mil cosas a la vez, amenazando con crearle un cortocircuito importante. Pero se mantuvo, estuvo atento a todo lo que pasaba a su alrededor, buscando el hospital que más cercano quedaba a su casa, porque no conocía aquella zona.

Aparcó en la mismísima entrada, llevándose algunos gritos de los médicos y enfermeros que estaban allí, y nada buenos. Se bajó del coche dando un portazo y los mató con la mirada, esa mirada que sus fans habían dicho que les dejaba congeladas. Abrió la puerta trasera y volvió a tomar al chico en brazos, y cuando los enfermeros le vieron, se lanzaron a ayudarle. No le dejaron decir nada, le quitaron al chico de entre sus brazos y se lo llevaron dentro, ni le dieron oportunidad de pedir estar presente, solo le dejaron allí, tirado, en la puerta, como a un cachorro abandonado.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Won Kwang Sik

Volver arriba Ir abajo

por Pan Gun Ho el Jue 12 Abr 2018, 00:39
Gunho estaba tirado en el suelo con la boca abierta. Intentaba respirar por la nariz pero la sangre obstruyendo su aliento al respirar lo hacía ahogarse. No podía ni levantar la voz. Le habían golpeado tanto que sentía que no podía ni quejarse, no había fuerza para eso. Por un segundo, intentó levantar la mano pero dejó de intentarlo al mirarse los dedos completamente morados y apaleados de sus intentos de quitárselos de encima. Miró sus pies, y sus piernas con los pantalones de tela desgarrados a base de golpes. Y ahí sólo pudo llorar. Le dolían los ojos, le dolían las heridas de la cara al sentir las lágrimas derretirse sobre sus sienes. Había una sola pregunta que necesitaba que le respondieran.

K... K... —intentó levantar la voz, cuando una luz apareció detrás de él. Quiso mover la mano, pero otra vez no respondía. Sólo escuchaba. Sin poder hacer ningún sonido, esperó que la figura de Kwang Sik se percatara de él. El sentimiento de saber que no le había fallado lo hizo llorar con más fuerza. Quería preguntarle esa duda que estaba destruyéndole por dentro. Aún así, estaba verdaderamente aliviado de verlo ahí.

Un grito ahogado salió de sus labios cuando Kwang Sik lo intentó levantar. El dolor recalcitrante había penetrado en sus huesos, en su tórax, detrás de su cabeza. Se agarró a Kwang Sik, desesperado. Intentó hablar, quiso preguntarle lo que estaba molestándole de hace rato. Ahogado, se afirmó de él, sin entender ni una palabra de lo que decía.

Detrás del coche perdió el conocimiento, pero por un par de minutos. La duda lo había traído de vuelta. No podía moverse. Y volvió a quedar inconsciente.

...

Su siguiente recuerdo fue el de él, estando en una camilla, sintiendo los pinchazo en el brazo. Ahora, podía mover su brazo, así que lo primero que hizo fue sacarse la mascarilla. Gimió por el dolor de su nariz y sus pómulos. Probablemente se los habrían roto a patadas.

Tien... que... Sh... —intentó murmurar, antes que una enfermera le pusiera la mascarilla de nuevo y le inyectara algo en la sonda. Volvió a quedar inconsciente.

...

El pitido de la máquina a su lado lo despertó, pero el ambiente era menos desesperante ahora. Miró a todos lados, primero a su izquierda, luego a su derecha. La ventana de la lujosa habitación estaba abierta y entraba una agradable brisa nocturna. A su izquierda, enrollado en una silla, estaba Kwang Sik con su mano tomándole la suya.

Gunho se llevó las manos a la cara y sintió como tenía vendajes en la nariz y el mentón, así como por todo el cuerpo. Suspiró con el pensamiento de que no tenía nada roto. El suspiro entonces, lo hizo quejarse. Quizás un par de costillas.

Al intentar levantar la voz, sintió el tubo del respirador en la boca, bajándole por la faringe. Tiró de él con suavidad, haciendo una arcada al sacárselo. Tosió, sin moverse del sitio. Tenía una duda que debía ser resuelta.

Shi-hwan... —dijo con voz áspera, susurrando. —Shi-hwan... ¿Shi-hwan está bien? —movió a Kwang, llorando, preguntándole por Shi-hwan. Desde el primer golpe, solo pudo pensar en su compañero. Pensaba que quizás, no había corrido mejor suerte que él. La duda lo estaba matando.

Repitió el nombre de Shi-hwan, esperando respuestas de Kwang Sik, o de quien fuera.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Pan Gun Ho

Volver arriba Ir abajo

por Won Kwang Sik el Jue 12 Abr 2018, 01:06

Se había quedado fuera hasta que uno de los enfermeros salió a por él, dándole un par de golpes en el hombro derecho para que reaccionase. Él estaba en shock, pero solo atinó a preguntar si Gunho estaba bien, pero no le respondieron. Entró, sentándose en la sala de espera, con la ropa y las manos manchadas de sangre, incluso un poco la barbilla, pero poco le importaba. ¿Debía de llamar a su empresa y a la del chico? No sabía dónde había dejado su móvil, seguramente en el coche, y no quería moverse de allí, por lo que no hizo nada, solo se quedó con la vista clavada en sus pies, esperando noticas buenas.

Horas después, por fin salió un médico a decirle que Gunho estaba bien, insconciente, que tenía algunas costillas magulladas, pero no rotas, por las patadas y algunos golpes por todo su cuerpo y cara. Pero no le permitieron entrar en la habitación, y eso le enfadó, mucho. Fue a las ocho de la mañana cuando por fin le permitieron entrar, y no había dado ni una sola cabezada, había estado sentado en frente de la puerta de la habitación dónde habían metido a Gunho, levantándose, sentándose y así durante horas, hasta que finalmente, le permitieron el paso. Le faltó tiempo para acercarse a la cama, para tomar su mano con cuidado y para notar como sus ojos se llenaban de lágrimas. ¿Por qué había salido solo después de aquellos comentarios? Debería haber ido con alguien, había sido muy insensato por su parte... Podía haber muerto si esos chicos no llegaban a dejarle allí tirado y hubiesen seguido golpeándole.

Acercó una silla a la cama, sentándose en ella y observando al chico. ¿Cómo habían llegado a aquello? Sabía que había gente que no toleraba otra forma de vida que no fuese compuesta por un hombre y una mujer, pero... ¿De ahí a pegar a alguien que había tardado años en dar ese paso, en dejar ver al mundo su verdadero yo? Eso le enfadaba, muchísimo. Entre pensamiento, limpiar un poco la sangre a Gunho del rostro y resto del cuerpo, se quedó dormido con su cabeza apoyada cerca del torso del contrario, sobre el colchón y agarrando su mano, dejándola prácticamente al lado de su frente, haciendo que la mano de Gunho tocase la misma.

Y poco duró el sueño, o eso le pareció, porque unos movimientos y la voz ronca del chico le despertaron e hicieron que se levantase de golpe, asustado por si le había ocurrido algo. Al principio no le entendió, pero lo hizo, se levantó y le arrimó un vaso de agua para que se aclarase la garganta, estaba seguro de que le ayudaría. — No te muevas, tienes las costillas magulladas. — le avisó. La preocupación de Gunho por Shi-hwan hizo que algo dentro de sí mismo se revolviese, no supo muy bien por qué, pero no le había gustado. — Ah, él está bien. — mintió. No lo sabía, no había cogido el teléfono, seguiría en su coche abandonado, pero algo le decía que solo había sido Gunho el que se había llevado la peor parte.

Se quedó observándole, como si temiese que se fuese a morir allí mismo; Kwang jamás había pasado una noche así, ni siquiera cuando detuvieron a Ryo. Había estado toda la noche despierto por miedo a que le pasase algo a Gunho, y llorando, había llorado frente a la puerta de la habitación, ocultando su rostro entre sus manos o sus brazos y por ello, sus ojos parecían inyectados en sangre y sus ojeras se marcaban bien oscuras. — Gunho. — le llamó, y cuando tuvo su atención, tragó saliva. — No vuelvas a ir solo, no... No te pongas en peligro... — murmuró. No, no le estaba regañando, no podría regañarle, no es algo que se hubiese buscado él. Tomó aire y antes de que el otro pudiese siquiera hablar, le tomó la mano de nuevo. — Me has dado un susto de muerte... — se atrevió a aceptar, tratando de sonreír un poco, notando como sus ojos se volvían a llenar de lágrimas.

Solamente un pensamiento estaba en su cabeza: no valía para proteger a nadie, había fallado a Ryo y Gunho estaba postrado en aquella cama y lleno de heridas y golpes. ¿A quién pretendía engañar? — Siento no haber llegado antes... De verdad... Lo siento... — dijo rompiendo en llanto, dejándose caer sobre la silla, rompiendo el agarre entre sus manos y ocultando su rostro entre estas. Estaba agotado, mental y físicamente, pero la culpa de no haber podido proteger al chico cuando le había prometido que acudiría rápido a cualquier llamada que le diese, le estaba matando por dentro.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Won Kwang Sik

Volver arriba Ir abajo

por Pan Gun Ho el Jue 12 Abr 2018, 01:56
Gunho pegó un par de quejidos, intentando quitarse todo lo que tenía conectado a los brazos, pero las fuerzas no estaban a su favor. Sin embargo, las palabras de Kwang Sik pronto lo calmaron, entendiendo que Shi-hwan estaba bien. Debía llamarlo luego, debían decirles a todos. Pasó por su mente un gran listado de personas: Cecil, Jasper, Junki, Jongsuk, Shi-hwan, Goro. Luego pasó otro: Mina, Gun-Soo, Zihao. Y Kwang Sik. Suspiró, llevándose ambas manos a las costillas ya que le ardían con cualquier movimiento.

La sonrisa de Kwang Sik lo trajo de vuelta a la realidad y comenzó a rememorar todo lo que había pasado la noche anterior. Y sintió el miedo, la desesperación. Sintió el dolor punzante de las patadas en su estómago y en su cara. Y el sentimiento de no poder gritar, de no poder defenderse, y sentir que todo se había acabado. Su respiración se aceleró y miró a la puerta, la cual estaba cerrada, pensando en las cuatro figuras sin rostro que podían entrar en cualquier momento a acabar con lo que habían empezado. Sintió la necesidad de llorar, tenía los ojos empañados y el alarido listo en la garganta.

Pero las lágrimas de Kwang Sik lo desarmaron por completo. Sorbió las lágrimas y abrió los ojos con sorpresa cuando lo vio enrollado a su lado, viendo a un Kwang Sik totalmente distinto al de los mensajes de anoche o el que el otro día le había soltado un golpe y un grito por la energía devastadora de Gunho. Era otro. Era un Kwang Sik llorando, y eso terminó de romperle el corazón en mil pedazos.

Se removió en su camilla, apretando los dientes y tragando la saliva que tenía un sabor metálico más fuerte que nunca. Apretó los ojos también y se sentó con relativa agilidad para un hombre apalizado. Se estiró, desconectándose algunas agujas del brazo con el movimiento, y abrazó a Kwang Sik por la cabeza, con toda la suavidad que sus manos le permitían. Un abrazo débil, pero era todo lo que podía darle.

Hyung... —susurró, aclarándose la garganta. —No... —sonrió apesadumbrado, acariciándole la cabeza con su mano vendada y los dedos inmovilizados. —N-No es tu... culpa... —dijo cansado, tragando saliva. No podía hablar más sin sentir dolor ácido cada vez que respiraba.

Tú me trajiste aquí, ¿no...? —intentó consolarle. —No puedes protegerme. Yo me busqué esto. Pero me agrada saber que... que... —tosió, volviéndolo a abrazar con debilidad. —Me agrada saber que estás aquí. —se sinceró.

Perdón por asustarte... —murmuró. —Siempre que me ves termino haciéndote enfadar, hyung. —no se atrevió a levantar la voz. —¿Al menos ahora te agrado un poco más? —se rió despacio, para luego quejarse por la tonta risa.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Pan Gun Ho

Volver arriba Ir abajo

por Won Kwang Sik el Vie 13 Abr 2018, 21:25

Se sentía horrible, una mierda, daba igual lo que pasase de ahora en adelante, parecía que ese sentimiento no se iría jamás de su mente y tampoco de su corazón. Era horrible, una carga de la que deseaba con todas sus fuerzas desacerse, pero no le iba a resultar tan fácil, no cuando miraba al chico y le veía de esa manera, no cuando por verle así, sabía que no servía para protegerle. No le gustaba ese sentimiento, porque le hacía sentir culpable y poco merecedor de los otros sentimientos que tenían cabida en su mente.

Su madre siempre le decía que las lágrimas era el mejor remedio para que las cosas se calmasen en la mente de uno, pero en esos momentos supo que no era así, que por más que hubiese llorado, no veía nada en claro, todo era borroso, todo salvo el sentimiento de culpa. Culpable, culpable, culpable. Esa palabra se repetía una y otra vez, haciéndole más y más daño. Ni siquiera se estaba dando cuenta que Gunho estaba saliendo de la cama, que se estaba quitando las agujas que le ayudaban a mitigar el dolor, las que llevaban los medicamentos que necesitaba, hasta que notó el abrazo, quedándose estático.

Y le escuchó, en esa posición, aguantando las lágrimas, notando como se agolpaban en sus ojos, como estaban a punto de derramarse, sus oídos pitaban, le dolían, y notaba una presión en el pecho agobiante por no respirar. Sus palabras le hacían más daño, ¿cómo era posible que no le dijese nada malo? ¿Por qué le eximía de culpa? ¿Por qué? Se separó despacio, echando la silla hacia atrás haciéndola chirriar por el suelo, levantándose y mirándole una vez más, notando un nudo en su estómago, sin saber qué responder a todo lo que acababa de decirle.

Se tomó unos segundos en los que con fuerza pasó el dorso de su mano por sus ojos para limpiarse las lágrimas, llegando a hacerse hasta daño y dejando aquella zona roja por el roce y la fuerza aplicada. Intentó respirar por la nariz, notando como la misma estaba taponada debido a sus lágrimas. — No di-digas eso... — la voz le fallaba, no sabía cómo era capaz de decir todo aquello y quedarse tan tranquilo. — No es tu culpa... Tú no has... Tú no has hecho nada malo... — negó, aunque realmente en su interior le quisiese gritar que sí, pero solamente por los celos que había sentido al ver aquel video. — Juro que... Juro que les mataré como... — no terminó la frase, dejó a la imaginación, pues sus puños empezaron a temblar de la rabia, no les había visto la cara, pero como descubriesen quiénes habían sido... Él mismo se volvería a manchar las manos de sangre.

Notaba como el aire se negaba a entrar en sus pulmones y se obligó a callarse otra vez, tomando grandes bocanadas para no desmayarse allí mismo. Estaba cansado, pero no quería dormirse, tenía miedo. Mucho miedo. Le volvió a mirar, alzando las cejas ante lo que acababa de decir, y su corazón dio un vuelco. No era de pena, era una oportunidad. Abrió la boca y la volvió a cerrar, ¿cómo se suponía que iba a hacerlo? No encontraba valentía en ningún lado de su cuerpo, no la tenía, pero dio un paso al frente, le tomó el rostro y se acercó peligrosamente a sus labios. ¿Lo iba a hacer de verdad? Notaba como la adrenalina fluía por todo su cuerpo, haciendo que sus manos temblasen mientras sujetaban el rostro de Gunho, pero se sentía bien, repentinamente, todas esas culpas estaban desapareciendo solo de acercarse a sus labios.

Y si por unas milésimas de segundo pensaba que todo iba a salir bien, que aquel pronto tendría fin, no ocurrió, la puerta se abrió y le dio tiempo a separarse, tropezando con la silla y casi cayendo al suelo. Su pulso se había acelerado, sus ojos casi se salían de las cuencuas y notaba su respiración como si hubiese corrido una maratón. La enfermera entró sin darse cuenta de lo ocurrido, hasta que vio a Gunho sin las agujas y sentado, poniendo el grito en el cielo y tumbándolo de nuevo, volviendo a colocarle las agujas y avisándole de que si volvía a hacer algo así, le atarían a la cama. Tras cinco minutos de completo silencio, la enfermera se fue.

Kwangsik estaba en un rincón de la habitación, era pequeña, pero aún así en esos momentos se le hacía más pequeña de lo que era. Quería que la tierra le tragase, era un cobarde. Ni siquiera se atrevía a mirar a Gunho.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Won Kwang Sik

Volver arriba Ir abajo

por Pan Gun Ho el Vie 13 Abr 2018, 22:02
Los párpados de Gunho combatieron por no pestañear más rápido con la explosión de sentimientos de Kwang Sik. Entendió, entonces, que había cometido más de una afrenta con grabar el vídeo. Gunho había pensado en un sinfín de posibilidades: comentarios en redes sociales, quizás un par de gritos en la calle; pensó incluso en su carrera, que quizás acabaría en ese minuto, pero nunca creyó que algo así le pasaría. Primero, que lo golpearan en la calle. No se lo había imaginado en lo más mínimo. Y segundo, esto que tenía delante. La cara de culpabilidad de Kwang Sik le había roto el corazón.

No había pensado en los suyos. Pensó en Mina, Gun-Soo, Zihao, en sus hermanos en Naju. No había pensado en cómo repercutiría todo eso en sus conocidos. Se sintió verdaderamente estúpido. Todo un imbécil. Bajó la mirada al suelo, comenzando a sentir como los golpes comenzaban a arder de nuevo sin todas esas agujas clavadas a su cuerpo suministrándole medicinas. El dolor de sus heridas fue totalmente ignorado. Levantó el rostro mirando a Kwang Sik, con los ojos empapados de lágrimas.

Y ahí fue cuando lo sintió cerca de él. Sus labios peligrosamente cerca de los suyos. Pensó en varias oportunidades acerca de este momento. Este exacto momento. Suspiró, respirando por la nariz, y cerró los ojos. Quería apartarlo, decirle que no lo hiciera, pero Kwang Sik se apartó a sí mismo lo suficiente para darse cuenta de algo más. ¿Lo estaba haciendo por pena? ¿Kwang Sik sabía que Gunho tenía un tonto enamoramiento por Gunho y quería hacerlo sentir mejor?

Perdón... —se sobresaltó, cuando la enferma entró a la habitación interrumpiendo su pensamiento. Hizo una mueca de dolor cuando le pusieron de nuevo las agujas. Los cinco minutos sólo pudo pensar en la culpa de Kwang Sik. No quería provocar nada de ésto. Si soñaba con un beso de él, quería que fuera honesto, no esta copia que, según Gunho, nacía de la más pura pena y culpa.

Lo que había hecho fue definitivo. Ya era gay. Homosexual, para todos. No quería pensar que ahora todos sus sentimientos corresponderían a un hombre heterosexual. Pensó que la vida de los que eran como él siempre serían de esa manera. Pensándolo mejor, nunca había escuchado de una pareja de dos chicos o chicas que hayan estado unidos por años. Debería conformarse, entonces, con aquel intento de beso frustrado. Alguien lo había querido besar, aunque fuera de la forma incorrecta.

¿Sunbae...? —abrió la boca, acostado en un borde de la camilla. —No tienes que hacer todo esto, ¿sabes? —le sonrió, al menos tanto como podía. —A-Auch... —se quejó despacio cuando se partió las heridas de los labios por la sonrisa. —A mi no me importa que las cosas sean así. De verdad, de verdad, de verdad... —suspiró de nuevo. Metió las manos bajo las sábanas y se tapó hasta el pecho.

De verdad me gustas, sunbae. Pienso todo e tiempo en ti. —dijo con brutal honestidad.

¿Qué tenía que perder? Ya estaba en una camilla. Por lo menos, con esa confesión, ya no tendría más secretos. Sonrió, volviendo al silencio. Cerró los ojos, intentando descansar.

¿No quieres venir a recostarte conmigo? —pidió avergonzado con ambos ojos cerrados. —Me haría sentir más... —suspiró. —Más seguro... —suspiró de nuevo, más intensamente que la vez anterior. —Y es menos patético que un beso obligado, ¿verdad, hyung? —y sonrió, quedándose en silencio, intentando dormir.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Pan Gun Ho

Volver arriba Ir abajo

por Won Kwang Sik el Vie 13 Abr 2018, 23:17

Miles de cosas pasaron por su cabeza en esos cinco minutos, incluso la pregunta de qué hubiese hecho si hubiese llegado a besarle, de si le hubiese gustado y qué hubiese hecho después. Nunca había besado a un chico, jamás había sentido esa necesidad, no hasta que le conoció, no hasta que empezó a concerle de verdad, y hasta él mismo dejó que conociese a su verdadero yo, aunque fuese a través de una pantalla. Sí, porque era demasiado cobarde de dejarse ver realmente como era en persona.

Y ahí fue, justo, cuando habló, que notó como todo su corazón se despedazaba en mil pedazos, dolió, muchísimo. Las palabras del chico fueron claras: pensaba que lo había hecho por pena, como si un beso fuese a arreglar todo lo que había pasado la noche anterior, como si fuera a curarle las heridas como sucedía en las películas de Disney. Y se sintió despedazado, se sintió roto, porque sus sentimientos no habían sido tomados en serio, sonaba como si fuese una burla. Sentía que iba a desfallecer de un momento a otro, el cansancio y todo lo que estaba sucediendo le estaban pasando factura.

Más según iba hablando, levantó su rostro hacia el chico, notando un ápice de tener alguna oportunidad, de que realmente no pensase que quería besarle por pena. Pero si creía que eso iba a suceder, las palabras patético y beso obligado aparecieron, firmando su sentencia a muerte. Su rostro quedó pálido, sus ojos se llenaron de lágrimas y notó sus piernas fallar, tanto que se tuvo que apoyar contra la pared para no caerse. Negó despacio, quería que dejase de decir aquello, de pensarlo. Él no había hecho eso por pena, ¿cómo se atrevía a decirle eso?

Eso es lo que crees... — no sabía cómo podía estar hablando, no tenía fuerzas para ello. — ¿Crees que mi intento de besarte es patético y obligado? ¿Por la pena o algo? — su voz sonaba rota, incluso la risa que consiguió dejar escapar sonaba triste. Ahora sí se sentía estúpido, se odiaba a sí mismo. No se movió, se quedó allí, con su mirada clavada en el chico, pensando que ya nada de lo que hiciese o dijese importaría, él pensaría que era por pena, que decía todo eso para animarle.

Esa misma noche había descubierto que era esa calidez que sentía cada vez que hablaba o recibía algún video de él, y ahora esa calidez estaba siendo pisoteada, como si no importase, como si fuese mentira. Se sentía tan estúpido que solo quería salir de allí, irse bien lejos y abandonarlo todo. Pero se sorprendió a sí mismo caminando hacia el otro extremo de la cama, justo a la espalda de Gunho y con cuidado, sentándose en la misma para tumbarse y abrazarle pasando su brazo por su cadera, agarrando su mano con miedo a ser rechazado. — Me gustas, Gunho. — susurró cerca de su oído, cerrando sus ojos y tragando saliva. Quería que le creyese, que supiese la verdad. Debería de haber sentido algo al haberlo dicho, pero solo sintió angustia por que el contrario no le creyese, y no quería sentirse así, no cuando el mismo Gunho acababa de decirle que gustaba de él.

Se quedó así, quieto, sin moverse ni un poco, con los ojos cerrados y abrazándole, tratando de transmitirle seguridad, esa misma que a él en esos momentos le faltaba. No sabía si se había quedado dormido, pero ambos necesitaban descansar, pero él no iba a hacerlo, no después de todo lo ocurrido. Toda su vida había sido puesta patas arriba desde que había decidido invitar a comer a Pan Gun Ho, desde que había prometido a Ryo cuidar de él. Y ahora no sabía qué hacer.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Won Kwang Sik

Volver arriba Ir abajo

por Pan Gun Ho el Vie 13 Abr 2018, 23:57
Acostado en la camilla, de lado, Gunho cerró los ojos, intentando dormir. Sentía como las drogas comenzaban a hacerle el efecto esperado para volver a dejar fuera de combate. El tacto de la mano de Kwang Sik en sus caderas le erizó la piel, dejándolo totalmente tenso. Comenzó a sentir como los sentimiento afloraban. Su abrazo, el calor de su pecho contra su espalda se sentía particularmente agradable. Se puso tan duro como sus debilitados músculos le permitían.

Se sentía totalmente abrumado, pero maldeciría a cualquiera que fuera capaz de separarlo de Kwang Sik. Su mano, grande, suave, caliente, era una especie de cable a tierra. No era normal haber pasado por lo que pasó y estar tan ligero de espíritu. Ahora, en casa y seguro entre los brazos de Kwang Sik, el nudo de su garganta creció con violencia. Nada le importaba. Quiso vomitar las lágrimas, pero las palabras de Kwang Sik lo detuvieron un par de segundos.

Quería decirle que las retirara y que no volviera a decirlo. No quería que Kwang Sik estuviera igual que él, en la cama de un hospital por culpa de personas que no eran capaces de aceptar otro tipo de amor. Pero la puñalada que le pegó con su confesión fue demasiado fuerte como para sentir todo ese torrente de sentimientos negativos que venían del miedo. Se apretó a su mano, tembloroso, tan fuerte como le permitía su magullado tacto.

Y sollozó, fuerte. Ahora sí estaba dañado, destruido. Gunho había sido abusado de la peor manera posible, destruyendo su fuerte espíritu, sus ganas de vivir la vida como una fuerza de la naturaleza. Lo habían reducido a escombros por cuatro minutos de vídeo. Sollozó más fuerte, flectando un tanto las piernas, como protegiendo su abdomen de otro golpe. Y agradecía que en medio de todo ese vendaval de infortunios, tuviera a Kwang Sik detrás de él, cálido y fuerte, compensando por todas las cosas que él sentía que le faltaban.

Pues... —sollozó de nuevo, respondiendo a Kwang Sik. —Más te vale q-que lo sientas en serio... —susurró con la voz cortada.

Se giró, quedando frente a frente con Kwang Sik. Mirarlo terminó de explotarlo por dentro. Sólo pudo sostener la mirada un segundo, antes de arrugar los ojos y explotar en lágrimas y en llanto. Se agarró de su camiseta con ambas manos, ahogando su berreo en el pecho de Kwang Sik. Se apretó a él, sin dejar de llorar, desesperado. Su pecho vibraba con cada sollozo, y apenas podía respirar del puro miedo que habían infundido en su cuerpo. Ahora, con él resguardándolo del mundo, Gunho podía llorar.

No vale... —decía sin parar mientras lloraba, aun agarrado de Kwang Sik. —Nunca le h-he hecho n-nada a n-nadie... —decía casi ininteligiblemente.

Agarrado a la camiseta de Kwang Sik, como asustado que se fuera a ir en algún momento, Gunho se durmió, exhausto, con los ojos hinchados y el cuerpo magullado. No hacía falta ni el más mínimo movimiento para que se agarrara más fuerte de él.

Dormiría por horas.
cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Pan Gun Ho

Volver arriba Ir abajo

por Won Kwang Sik el Sáb 14 Abr 2018, 00:24

No sabía que esperar, tenía pánico de ser rechazado nuevamente, pues no lo soportaría, huiría de allí si ello llegaba a pasar siquiera, si se volvía a decir que lo que sentía era mentira. No sabía que hacer, su mente iba lenta, muy lenta, y estaba seguro de que eso terminaría pasándole factura. Se sentía frágil, pero no quería demostrarlo, porque entonces terminaría de romperse para siempre, no sería capaz de reconstruir su vida de nuevo, eso era lo único que tenía más que claro.

Cuando se removió entre sus brazos lo temió: le iba a separar, le iba a volver a decir que él no sentía nada por él, pero no fue así; lo que dijo a continuación hizo que esa sensación cálida invadiese su cuerpo, cada parte del mismo y su cerebro reaccionó ordenando que en sus labios se formase una sonrisa de felicidad, una de tranquilidad, algo que desde hacía varias horas no había sido posible. Y ahí estaban de nuevo, ¿aquello iba a ser así todo el día? Se sentía como en una montaña rusa, y ahora estaba en la caída en picado, incluso sintió como su estómago se revolvía al verle llorar de aquella forma, abrazándole con un poco más de fuerza contra sí, apoyando su mentón en la cabeza de Gunho.

No te lo mereces, no has hecho nada malo... — susurró subiendo su mano para acariciarle el pelo. — La gente aún no está preparada para esto, Gunho... Pero... Mientras tengas a gente a tu lado, apoyándote, protegiéndote... Todo merecerá la pena. — siguió hablando en ese tono calmado, notando como todos sus miedos se disipaban. — Yo estaré contigo, no te dejaré solo. — murmuró contra su frente, dejando un beso en la misma y quedándose callado.

Minutos más tarde, notó que se había quedado dormido y él solo se dedicó a acariciar su cabello y su espalda, tratando de relajarle, de que tuviese un sueño tranquilo -aunque en verdad ese sueño estuviese inducido por la morfina-. Llegados a un punto, no supo a qué hora, Kwangsik cayó también dormido, y no se separó de él, su cuerpo pareció pegarse al del contrario como si fuesen imanes, y no le molestaba en absoluto.

Dos horas más tarde, despertó y se removió despacio, solo para mirarle y ver que estaba bien. Con cuidado, y con la mano que colgaba de la espalda de Gunho, le apartó un mechón. ¿Era de verdad posible enamorarse de alguien que te sacaba de quicio? ¿Era posible querer proteger a alguien con tu propia vida? Kwangsik pensaba que sí, lo estaba viviendo en esos momentos. Y así se quedó por largo tiempo, observando al contrario dormir y tratando de pensar en cómo ayudarle después de lo ocurrido.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Won Kwang Sik

Volver arriba Ir abajo

por Pan Gun Ho el Sáb 14 Abr 2018, 01:27
Aunque los sentimientos en el pecho de Gunho eran aún bastante intensos, teniendo en cuenta que había sido atacado hace apenas horas, estaba bastante relajado. Los brazos de Kwang Sik habían tenido un efecto devastador en el cuerpo de Gunho. Y curativo. Bostezó fuerte y se quejó al abrirse de nuevo las heridas de los labios. Se llevó la manos a la boca, lamentándose un poco de haberse despertado. Restregó la nariz y la cara en el pecho de Kwang Sik, quitándose el sueño del rostro. Lo miró hacia arriba, con los ojos entrecerrados del sueño y le sonrió, solo por un segundo porque no sería capaz de sostenerle la mirada por más tiempo después de todo lo que le había dicho y llorado.

Opp-... —quiso decir algo, pero la vergüenza cortó la palabra. No sabía aún si debía llamarlo así. —Quiero decir... ¿hyung? —sonrió, apretando la cara contra Kwang Sik del corte que le daba tratarse así con alguien. Le gustaba lo suficiente para querer impresionarlo incluso en ese estado. Lo miró de nuevo.

¿En qué año estamos...? —preguntó haciéndose el gracioso, antes de consultarle cómo estaba o cómo había dormido. Bostezó de nuevo, con un poco más de modestia para no hacerse daño, y se hizo el remolón entre sus brazos. Lo abrazó con ambas manos, dándose al menos esa confianza. Y ahí se quedó varios minutos antes de incorporarse cuando el sonido de su estómago rugiendo lo despertó de su trance.

¿Has sabido algo de Shi-hwan, hyung? —le preguntó, mirándose los brazos totalmente magullados. —Oh, por Dios, ¿saben esto en METEOR? Hoy tenía que hacer promociones. —dijo algo más alterado. —No quiero causarle más problemas a nadie. —le tomó la mano a Kwang Sik, como dando por sentado que él también quería. En su mente, haber dormido dos horas en el pecho de alguien te daba permiso para ser tan mimado como el cuerpo te pidiera.

¿Dónde está mi teléfono? —preguntó mirando a todas partes. Luego recordó el momento en el que estaba en el asfalto, con su teléfono roto por el pie de Kwang Sik. —Oh, cierto... —miró las sabanas, sin dejar de tomar la mano de Kwang. Miró sus manos vendadas en los dedos y no quiso saber quizás qué porquería tenía. Suspiró y siseó por el dolor en su pecho. Se levantó la bata, procurando tapar su desnudez con las sábanas que lo tapaban, y se examinó las costillas y el torso, lleno de moratones y magulladuras. Abrió la boca, totalmente sorprendido del estado en el que se encontraba.

¿Qué ha dicho el doctor? ¿Hasta cuando no podré actuar...? —preguntó a Kwang Sik con total desesperación. —¿Me han roto algo? ¿Me voy a morir...? —comenzó a ser más dramático, recuperando algo su personalidad original.

Peor aún... —dijo llevándose ambas manos para taparse la boca. —¡¿Cuántas comidas me he saltado, oppa?! —chilló con el estómago rugiendo. Ni siquiera se dio cuenta del apelativo que había usado.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Pan Gun Ho

Volver arriba Ir abajo

por Won Kwang Sik el Sáb 14 Abr 2018, 11:44

Creía que dormiría algo más, por eso se mantuvo en silencio, esperando que los medicamentos tuviesen al contrario en un sueño reparador, pero no fue así. Le miró como bien pudo en aquella posición, sonriendo al verle restregar su rostro contra su torso, le parecía adorable e incluso sintió esa calidez de nuevo en su pecho, riéndose como bien pudo al escuchar su pregunta. — En el año 3000, has dormido mucho. Pero por suerte nos hemos mantenido jóvenes y hermosos gracias a un medicamento. — se inventó, quedándose quieto, con él entre sus brazos y sonriendo por ello. ¿Acaso ya había aceptado sus sentimientos? ¿O era por simple comodidad? Tampoco se atrevía a preguntarle, no en esos momentos.

Pero toda esa felicidad se fue al traste cuando nombró al otro, haciendo que una punzada de celos se instalase en su estómago, arrugando su nariz. — No, no supe más de él. — respondió algo seco, ¿por qué seguía hablando de él? — Creo que sí avisaron a tu empresa... — porque él no lo había hecho. Pero por lo que había oído la noche anterior, las enfermeras habían llamado a la empresa del chico.  — No causas problemas, no te preocupes, se las apañarán como sea. — dijo sin más, restándole importancia. Si el idiota de Shi-hwan tenía que cantar solo, que lo hiciese, solo esperaba que sintiese tanta culpa, que no pudiese salir al escenario.

Que le hubiese agarrado la mano había ayudado a que sus celos se apaciguasen un poco, pero no demasiado. Pero si pensaba que iba a estar todo el rato pendiente de si volvía a mencionar al otro, no pudo evitar sonreír al verle ser el mismo de siempre. — El doctor no ha venido todavía, vendrá de un momento a otro... Siempre visita por la mañana. — dijo intentando tranquilizarle, pero sabía que era inútil. Fue a responder, pero su cerebro colapsó.

Acababa de llamarle Oppa. Sí, no era la primera vez que le llamaba así, pero ahora, todo era diferente. Su rostro reflejó la sorpresa, pero una sonrisa apareció en sus labios. — Ah, pues... Creo que solo el desayuno... — dijo sentándose en la cama y estirándose un poco. Le dolía el cuerpo de no haber descansado lo suficiente. — Iré a pedirle a la enfermera tu desayuno. — comentó, pero no se movió y miró ambas manos unidas, sonriendo de lado. — Si no me sueltas, no la puedo pedir... — dijo alzando las manos y dejando ver que le estaba agarrando más fuerte de lo necesario, aunque realmente podía soltarse sin problemas, pero quería que el otro se diese cuenta de cómo estaban. Quería ver su reacción.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Won Kwang Sik

Volver arriba Ir abajo

por Pan Gun Ho el Sáb 14 Abr 2018, 17:16
A pesar de tener tanta hambre, Gunho definitivamente no quería quedarse solo. No se imaginó que cuando Kwang Sik comenzara a decirle que iba a salir de la habitación a buscarle desayuno, sentiría tanta desesperación Es como si le hubiera inflado el pecho de aire y le costara de sobremanera poder respirar. No fue capaz de soltarle la mano. Se la afirmó con ambas. Tenía un nudo violento en la garganta por lo que no fue capaz de pronunciar ninguna palabra por varios segundos.

N-No... —le pidió lloroso, cambiando su disposición cómica a una más seria, desprotegida. Sabía que nada podía pasarle ahí. Era de locos pensar que los cuatro chicos volverían a por él, a terminar lo que habían empezado. Y Gunho lo sabía, no era tan lento. Pero su cuerpo reaccionaba de todas maneras con angustia. Lo tomó como pudo, tensando todos sus músculos magullados que le dolieron lo suficiente para hacerlo hacer una mueca. Tiró de Kwang Sik, como pudo. —N-No... —repitió. —Quédate conmigo, oppa, por favor... —le pidió, casi en forma de súplica.

¿Podemos dormir un poco más, por favor? —pidió ahora, pasándose el antebrazo por los ojos para enjuagarse los ojos. —Si necesitas irte, ¿puedes hacerlo cuando me duerma...? ¿Por favor...? —pidió de nuevo, tirando otra vez de su mano hasta obligarlo a acostarse de nuevo.

En la misma posición de antes, volvió a apoyar su cara en el pecho de Kwang Sik, hasta quedarse nuevamente dormido.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Pan Gun Ho

Volver arriba Ir abajo

por Paparazzi el Dom 15 Abr 2018, 13:11

paparazzi!
¡Oh no! Los paparazzi han visto lo que ha sucedido... ¿Qué pasará ahora?

avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Paparazzi

Volver arriba Ir abajo

por Contenido patrocinado
123
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:

No puedes responder a temas en este foro.