bad habits —matsuoka
NOTICIAS
29.12 Abrimos el foro Hemos cumplido cuatro meses online, ¡muchas gracias por todo y a por muchos más! 19.05. Nuevo Anuncio El sistema de fama del foro ha cambiado, conoce más aquí. Cualquier duda, preguntadnos.
MISS C
MISTER L
MISS N
BABY C
BABY L
BABY N
MAYO DE 2018 La hora y tiempo del mes actual en Seúl, Corea. Usa esta información para hacer tus temas mucho más realistas.
X
comeback stages mayo
CANCIÓN:
BLACK ON BLACK
DEBUT ALBUM
02/05/18
GRUPO:
DÈJÁ VU
RCKSTR ENTERTAINMENT 533 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
GOODBYE BABY
CB MINI-ALBUM
08/05/18
ARTISTA:
EMI (GONG HYEMI)
SYK
ENTERTAINMENT
3042 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
WHAT YOU LIKE
DEBUT SINGLE
09/05/18
ARTISTA:
ONE (KWANGSIK)
RCKSTR ENTERTAINMENT 3074 PUNTOS CONSEGUIDOS
REPORTAJE:
H&M KOREA
DEBUT MODELO
10/05/18
ARTISTA:
BAE HYUN SOO
RCKSTR
ENTERTAINMENT
1931 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
SCENTIST
COMEBACK ALBUM
11/05/18
GRUPO:
OLYMPIANS
VYR
ENTERTAINMENT
1928 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
I NEED U
COMEBACK MINI-ALBUM
12/05/18
ARTISTA:
ROK BIN IL
RCKSTR
ENTERTAINMENT
1625 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
HEART SHAKER
DEBUT ALBUM
15/05/18
ARTISTA:
MIN SO HEE
VYR
ENTERTAINMENT
363 PUNTOS CONSEGUIDOS
REPORTAJE:
MILETT
COMEBACK MODELO
15/05/18
ARTISTA:
KANG SAE YOUNG
KSJ
ENTERTAINMENT
1728 PUNTOS CONSEGUIDOS
CANCIÓN:
EYES NOSE LIPS
COMEBACK SINGLE
18/05/18
ARTISTA:
PAN GUN HO
METEOR
ENTERTAINMENT
1101 PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE:
FIRE
DEBUT ALBUM
24/05/18
ARTISTA:
KWON HYUK
MYP
ENTERTAINMENT
2261 PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS
NOMBRE CANCIÓN/SERIE/ÁLBUM DEBUT/SINGLE/MINI-ÁLBUM/ÁLBUM NOMBRE DEL PERSONAJE XXXX ENTERTAINMENT XXXX PUNTOS CONSEGUIDOS

bad habits —matsuoka

Ir abajo

por Do Hyeong Woo el Mar 24 Abr 2018, 01:52

21 de abril.

Las luces a media terna del metro parpadeaban con un aura sombría, casi parecía estar a punto de extinguirse en el próximo segundo y, como por obra de algún dios estético, entre la vibra sempiterna que giraba alrededor de los pasajeros, en la siguiente estación se subieron dos personas con un par de instrumentos. Hyeong Woo ni siquiera tenía la mirada hacia ellos, sus dedos estaban concentrados en hilvanar ideas alrededor de un papel, plasmar sentimientos en vocablos que iban directo a convertirse en una pieza musical más de la colección de no aprobadas («eres un diamante en bruto, pero aún no ha llegado tu hora», solía decir el productor en cabeza, palmeándole el hombro y diciéndole a la próxima cuando rechazaba una de sus propuestas), pero que él no perdía la fe porque le gustaba ser aguerrido, todo un combatiente por sus sueños. Su política en modo inspiración era nunca distraerse, pero hubo un sutil pálpito al momento en que los primeros acordes de esa guitarra fueron hechos notar. El sonido suave comenzando a ascender a medida que se le unían otras notas.

Lentamente, levantó la mirada de su escrito hecho garabatos, mostrándose interesado al segundo siguiente en que una voz meliflua (una sensación de conocimiento comenzó a treparle en la garganta, pero no pudo ponerle nombre) acompañó aquella melodía. Se sintió intrigado por lo que escuchó, dejando a un lado los bosquejos de una canción dirigida a la depresión, a la problemática social de cerrar la puerta cuando la salud mental estaba en riesgo y se quedó observando la forma en que el muchacho movía los dedos sobre las cuerdas. Estaba más intrigado por él, por la canción que inundaba aquel medio de transporte donde, para extrañeza de muchos, se encontraba algo vacío (aunque era bien entrada la noche, casi madrugada), que por la joven que acompañaba dicha melodía. No fue hasta que la canción llegó a su fin que los ojos del productor se desviaron hacia la muchacha, de un momento a otro, la realización comenzó a hacerse paso a través de su mente y en su rostro brilló el reconocimiento. Un segundo estaba sentado, al otro se levantaba como intentando ir al encuentro con la chica, pero permaneciendo en el mismo lugar. Su boca formuló su nombre en forma de pregunta, pero sin ningún sonido.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Do Hyeong Woo

Volver arriba Ir abajo

por Matsuoka Haru el Miér 25 Abr 2018, 07:28

No pudo eludir, aquél, su impulso. Por eso salió a la calle, guitarra echada al hombro, y buscó sus antiguos huecos en bocas de metro: todos ocupados por sangre nueva. Había subido y bajado escaleras varias ocasiones, el instrumento a su espalda volviéndosele pesado —a la par que la respiración— y, sentándose con derrota junto a las transeúntes, a la espera de que arribara un metro, un varón se sentó junto a ella y le sonsacó una risotada incrédula al reconocerlo. Envolvió al otro con un solo brazo, conversando en inglés con el muchacho extranjero, de cabello rojo y piel pálida; a su animosa conversación la irrumpió la llegada del tren. Haru, que había contado ya su fracaso, pidió entonces que tocaran en su interior y el varón se mostró reticente al principio, aceptando al verse incapaz de negarle aquello, tan simple, tras tanto tiempo sin reencontrarse. La japonesa bajó la máscara que había reposado sobre su frente y el músico se rió de su aspecto —la había hecho ella misma, junto a Kenta; ambos con el propósito de proteger su identidad y ganar algo de dinero, en un bar de mala muerte para el que llevaban días preparándose.

Así pasaron al vagón cuando las puertas estaban apunto de cerrarse, se apoyaron en la puerta que comunicaba aquél con el contiguo y sacaron las guitarras de las fundas, pactando con voz baja, en lo que las preparaban, qué sería lo que tocarían. Llegaron a un acuerdo, rasgueando al unísono las notas de Can't Help Falling in Love, que nacía con naturalidad —de la necesidad de libertad, de expresarse y ser escuchada, escondiendo aquellos motivos bajo un pretexto, una media verdad. Sus ojos permanecieron cerrados la mayor parte de la canción, fue cuando llegó el final y contempló con complicidad al músico amigo, que reparó en que había alguien que los contemplaba con fijeza y que, para el asombro de Haru, se ponía en pie con intención. Tras el infantil antifaz, los ojos de la muchacha temblaron y guardó con rapidez el instrumento, echándoselo a su espalda, colocándose con rigidez frente a la puerta cerrada, la vista clavada en el exterior y rogando porque alcanzaran pronto la parada. Si Hyeong Woo reparaba en ella, no había forma de que otros no se enteraran de aquello. Pensó: para qué tendría que hacer todo esto, el pelirrojo uniéndose a ella tardío, tras haber recogido las monedas de los pasajeros.
cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage



I wonder if I will ever find a language to speak of the things that haunt me the most
avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Matsuoka Haru

Volver arriba Ir abajo

por Do Hyeong Woo el Jue 26 Abr 2018, 23:50

La reconocía, la melodiosa voz. La había escuchado en más de una ocasión, sin embargo, en ese instante, no entendía qué hacía ahí, enjutada en ropas extrañas, vistiendo una máscara que ocultaba su identidad. Hyeong Woo sacó un par de billetes de cinco wons de su bolsillo, entregándoselo al muchacho que pasó a recoger colaboraciones de los oyentes mientras él apretaba el paso, los ojos fijos en la espalda femenina y justo en el momento en que se anunciaba la llegada a la próxima parada, se apeó, extendiendo el brazo, sus dedos rodeando la delicada muñeca de la fémina—. No te atrevas a irte —dijo en voz baja, solo para ella, pegándose a su espalda, sin soltarla en ningún momento. Se preguntó en dónde estaría su compañero, por qué Takeshi no estaba a su alrededor. Los interrogantes se le acumulaban de golpe en la cabeza y se obligó a tener que ir uno a la vez. Cuando las puertas del metro se abrieron, Hyeong Woo tiró suavemente de ella, instándola a bajarse del metro—. Dudo que Takeshi te haya dado permiso para esto —comentó, su tono volviéndose una nota aterciopelada que imprimía una ligera amenaza. La miró de reojo, esbozando la más leve de las sonrisas—. ¿Vamos? —esperaba que tuviera la decencia de no salir corriendo, porque la idea de tener que correr tras ella no le apetecía en lo absoluto.

Tuvo que soltarla al momento en que varias personas comenzaron a ingresar al metro, pero no la perdió de vista, sus ojos adheridos a su figura en caso de que echara a correr. Y aunque no le gustaba tener que coaccionar a los demás, Hyeong Woo sacó el teléfono móvil, buscando entre sus contactos a Matsuoka Takeshi y cuando la foto del muchacho apareció en grande en la pantalla, el productor alzó el teléfono para que ella pudiera ver. Si escapaba, marcaría. No tenía idea del por qué se encontraba ahí, haciendo ese tipo de cosas, pero se podía meter en más de un problema con la compañía si otros se enteraban de las actividades que realizaba en sus «tiempos libres» y, en realidad, Hyeong Woo lo único que quería evitar era eso. Tenían tan solo un par de minutos antes de que las puertas automáticas volvieran a cerrarse, así que la miró insistentemente, bajándose primero y esperándola en el borde. En muda pronunciación le dijo «ven».

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Do Hyeong Woo

Volver arriba Ir abajo

por Matsuoka Haru el Jue 03 Mayo 2018, 04:24

Sintió la presencia del mayor en su espalda antes de oírle la voz, una amenaza directa bajo aquél timbre, que siempre le había resultado cálido —entonces, se le adhería un miedo sofocado de sólo oírle. ¿Cómo podría contradecir a aquella certeza imponente con la que se le había apegado? El varón extranjero, a su otro costado, contemplaba al productor con desconfianza. Lo obligó a posar la atención en ella nuevamente cuando le quitó los billetes de las manos, sonriéndole —tensas las comisuras— y agradeciéndole, silbándole los dos vocablos (thank you) que escapaban entre dientes. Tiró de ella, Hyeong Woo. No se atrevía a responder, tampoco a devolverle la mirada. La mano ancha, una prisión transportable entorno a ella, asfixiándole cualquier excusa e inhabilitándole el rápido raciocinio. La huida hubiera terminado en fracaso. A sus costados, los transeúntes salieron a la vía, empujando su cuerpecillo menudo, aferrada a la tira —la funda de la guitarra— que le cruzaba el pecho, el dinero arrugado en sus palmas.

Pudieron haber tocado en cualquier vagón y nada de aquello hubiera sucedido. En la pantalla, figuraba el nombre del hermano mayor, y el dedo de Hyeong Woo apenas necesitaría un segundo para presionar el botón de la llamada. Solo cuando las puertas comenzaron a sonar, ladeó la barbilla y dejó un beso en la mejilla del pelirrojo, que le preguntó —bajito y en cercanía— si estaba bien o debía llamar a Takeshi; Haru bajó del tren a prisa, negando mientras las puertas se cerraban. Y aguardó allí, al borde de la vía, en lo que el tren marchaba y la sacudía con un viento frío, revolviéndole las hebras azabache y la camisa ancha —con motivos florales. Alzó despacio la máscara de su rostro, hasta encajarla sobre su flequillo de mechones dispares, mal cortados. Sus ojos temblaron cuando revolotearon entorno al semblante del varón, aún con la misma seriedad. Exhaló un suspiro, dando un paso hacia a él con el cuerpo desdoblado en clemencia, el dinero apretándose en sus palmas. — Por favor, Hyeong Woo. —sus cejas se juntaban en el centro, hacia arriba— Todo esto —no sabía cómo decirlo, por dónde empezar— es por Kenta. —frunció los labios— No hago nada malo. —susurró, agachando la cabeza de nuevo, esperando con paciencia por el regaño (de pronto, no muy segura de si de veras era algo inofensivo o no).

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage



I wonder if I will ever find a language to speak of the things that haunt me the most
avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Matsuoka Haru

Volver arriba Ir abajo

por Do Hyeong Woo el Jue 03 Mayo 2018, 22:08

Los minutos pasaron demasiado lento, con un regusto extraño a horas que pensó, por un instante, que terminarían en una huida precipitada, en Haru haciéndole de cobarde, escapándose del gancho de sus dedos sobre su muñeca para dejarlo con todas las preguntas en la boca. Y es que se sentía como un momento inevitable, casi como si pudiera escuchar las vibraciones a través del lugar donde se besaban sus pieles y los pensamientos haciéndosele una duda marcada entre una máscara negra y las hebras azabaches ocultándola a él. El dedo que apuntaba el arma (teléfono con el nombre boyante de Takeshi, parpadeando en verde), tembló por varios segundos, antes de que finalmente cayera sobre el botón central, dejando caer el teléfono, guardándolo en el bolsillo interno de la gabardina de cuero sintético. Los ojos agazapados del productor hincaron las pupilas en el hombre desconocido —¿quién era y por qué estaba con ella?—, pero la pregunta no alcanzó a ser pronunciada cuando Haru se movió, lejos de él, cruzando las puertas del entre con anima de derrota. No hubo gloria o satisfacción en su pecho cuando la siguió, desconcertado por la evidente tensión que caía sobre los hombros femeninos, como si tuviera una carga más grande que ella, como si hubiera grilletes reteniéndola por los talones, haciendo sus pasos más pesados, más dolorosos.

Haru —dijo su nombre con suavidad, apenado de haber pintado a la joven de preocupación y dudó antes de hablar, las palabras chocando en su boca cuando ella se adelantó, enunciando vocablos que Hyeongwoo no alcanzó a comprender—. ¿Qué le pasa a Kenta? —cargaba pesadumbre entre las pestañas, la mirada encontrando la suya en trémula moción y él calló, contemplándola en mutismo. En los puntos de sus mejillas, la juventud brilló acompañada de tanta tristeza, hecha una vorágine de cicatrices que no debían estar ahí, que le causó pavor mirarlas al darse cuenta de que alguien tan joven —diecinueve inviernos que habían pasado mientras él se creía rico por poder olvidar—, las sentía. ¿Cuán injusto estaba siendo el mundo con su futuro? Humedeció su labio inferior—. ¿Takeshi sabe que estás aquí? —fue la última pregunta, la decisiva, la que colocaría la línea entre su enunciado anterior. Porque ambos sabían, con la certeza de lo inevitable, que su hermano mayor no aceptaría ese tipo de conductas y Hyeongwoo solo lo preguntaba para hacérselo saber —se sentía cruel e injusto, pero no sabía qué más hacer.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Do Hyeong Woo

Volver arriba Ir abajo

por Matsuoka Haru el Jue 03 Mayo 2018, 23:12

Su madre la había llamado Velia, un nombre que Takeshi —Lorenzo— endulzaba en la abreviatura de Vee. Aquél nombre demasiado huraño a ella, la niña de las pecas y las flores —manchas y malas hierbas—, a quién la abuela llamó Harumi. Ligero, tres sílabas como un cosquilleo, cercana al Sol y a la primavera, a algo hermoso. Pero la madre, cabello lustroso entre los dedos, había retorcido la lengua y dicho: Haru. Lejos (haruka). Como algo gris, algo triste —¿será porque es tu nombre?  Se estremeció. — Kenta está bien. —mintió. Contarle de su herida como traicionarle, simiente para podrírsele el corazón. Y aquella segunda, cuya respuesta desembocaría de igual forma en la llamada —pues Hyeong Woo ya conocía (la verdad)—, ¿habría tomado ya aquella decisión? La de delatarla, indiferente al temblor brilloso en sus orbes.

Buscó las manos del compositor, extendiéndole los dedos largos y depositando en los mismos los billetes arrugados, doblándole los dedos hasta hacerle de ambas manos dos puños —y el tacto permaneció allí, cálido pese al palpable desespero—, aplastando en las palmas el pago de una sola canción que había cantado como un ruego. — Ahora no importa, ¿verdad? —si no se quedaba aquél dinero, si simplemente tocaba, ¿qué norma estaría quebrantando? Contempló la línea de su mentón, desconociéndole la crueldad —si le habitaba, si no. Despegó las yemas de Hyeong Woo, queriendo echar a correr para calmarse el impulso tras las rodillas, pero obligada a permanecer allí en una fingida serenidad y por tal de que aquél, poco más que un conocido, le guardara un secreto de Takeshi, su amigo. — No lo volveré a hacer. —aún si era en aquella estación donde había respirado y vivido música: no regresaría. Esa, su forma de salvar el encuentro (pero lejos del alcance de su juicio, hallaría otra forma, otro billete —porque Kenta seguía siendo más importante que su confianza).

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage



I wonder if I will ever find a language to speak of the things that haunt me the most
avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Matsuoka Haru

Volver arriba Ir abajo

por Do Hyeong Woo el Vie 04 Mayo 2018, 02:22

Los billetes estaban fríos contra su piel, un páramo inerte que trajo consigo la desazón en la boca del estómago y tuvo la sensación de convertirse en el malo, en el lobo que esperaba al final del bosque para engullirse a Caperucita, para quitarle los sueños que vivían anidados en las hebras de su pelo, a quitarle de una manaza el vibrante carmesí que bañaba su vida y convertirla en algo cerca a una criatura sin voz, sin brillo alguno—. No los quiero —extendió la mano, sus dedos aferrándose a la ajena y depositando el papel moneda, impreso con el valor, sobre la palma. La miraba ofuscado, el ceño convertido en un ángulo inverso a medida que no encontraba las respuestas, quedándose igual que al momento que la vio. No creyó en su palabra (¿por qué habría de hacerlo?), pero no emitió juicio alguno, incapaz de señalarla por todos los errores que Takeshi vería, que él podía vislumbrar a través de ellos, algo que tenía el suficiente peso de una contestación: necesidad. No estaba seguro qué significaba, de dónde nacía y por qué estaba atiborrándole la mirada de más pesares que peces en el océano, pero interrogar no servía de nada cuando Haru había cerrado a cántaro sus labios.

No debe enterarse —y el arrepentimiento fue un cordón umbilical para esa oración que nació del impulso ajeno de no conocer la situación y no querer juzgar —no era juez, ni era parte, solo un simple tercero que no veía más allá del puente de su nariz y se sentía intruso en ese instante en donde ella oraba (Kenta) y esgrimía (ayuda) de alguna manera que Hyeong Woo no entendía pero comprendía (y el cómo y por qué de esa realización, él tampoco deseaba ahondar en ellas)—. Así que metió la mano en su bolsillo trasero, la billetera serpenteándole los dedos cuando la izó, hurgando por varios billetes, entregándoselos con un silencio que gritaba más que mil palabras. Que seguía proclamando que no entendía, pero se volvía cómplice—. ¿Qué le dijiste? —ella sabía por quién preguntaba, por qué preguntaba, a la excusa que había tenido que hilvanarle al oído del hermano.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Do Hyeong Woo

Volver arriba Ir abajo

por Matsuoka Haru el Sáb 05 Mayo 2018, 07:24

La moneda volvió a su mano, donde antes había pellizcado cuerdas entonces doblaba los billetes, papiroflexia para estrecharlos tanto como pudiera —para que aquella culpa no le pesara demasiado, quizás— y así meterlos en el bolsillo trasero de sus pantalones anchos, aprisa por si el otro se arrepentía de devolvérselos, bajo la camisa floral un par de tallas más grande (vestía ropas de categoría masculina, ese día, pero aquella fiereza en lo profundo de sus orbes —por debajo del pesar— solo podía ser la de una mujer). Y cuando le oyó aquella petición, que relumbró como si con tres vocablos realmente se pudiera iluminar toda una estación —todo un viaje, todo punto de partida y también huida—, se le aventó un paso al frente en el necio impulso de una desmedida ilusión, alargando ambas manos para sostenerle una, aferrándola como sólo los creyentes a los predicadores.

— No lo hará. —le prometió, la solemnidad agrietándose y estremeciéndose bajo la misma una risa infantil, liviana. Le soltó tan pronto lo notó moverse, contemplando confusa la cartera desplegarse, parir un par de billetes, entregárselos como si siempre hubieran sido suyos. Haru los sostuvo con manos de porcelana, cada peca una historia —constelación, poema— y los dedos se le tornaron pesados, como si sostuviera un pecado. Lo extendió hacia él, una arcada de contradicciones —arrepentimiento y moral— cuando le decía:— No. —pues había acariciado una guitarra, elevado una voz fina, y ganar a cambio unas monedas no la hacía tan pobre; tan pobre que hubiera aceptado el dinero de aquél, un joven productor con sangre de esfuerzo y genio, que apiadándose anteponía su silente problema a sus circunstancias. No podía quedárselo, era demasiado —la cantidad nada que ver, el valor era otro y, sin quererlo, un retortijón de una ofensa, de una humillación.  

— Le dije que seguiría ensayando un rato más. —farfulló, aferrándose nuevamente a aquella tela que le cruzaba hombro y pecho, sosteniendo el instrumento y latiendo por el hermano a quién mentía, con tanto pesar, pues sabía que jamás le concedería su ruego —no aquél, que pendía fuera del contrato. Su mirada gacha se posó en los cordones desatados de una de sus zapatillas, más no se acuclilló a rehacérselo, lo dejó como estaba. — Gracias. —dijo finalmente, un tropiezo en la voz como si hubiera batallado a contra del orgullo y sus pies, vacilando, avanzaron con lentitud, deteniéndose, preguntando si caminarían juntos o esperaría en el andén. Uno de sus dedos señaló un camino, túnel de distinto letrero, diciéndole:— Voy para allá. de regreso a casa, quería que entendiese. Aguardó.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage



I wonder if I will ever find a language to speak of the things that haunt me the most
avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Matsuoka Haru

Volver arriba Ir abajo

por Do Hyeong Woo el Jue 10 Mayo 2018, 02:42

Instó el rechazo una línea áspera en su boca, el descontento tiñéndole las facciones al tener de vuelta en su mano aquellos billetes de un cariz verdoso pálido. No entendió la vergüenza que bailaba en las pupilas ajenas, el arrepentimiento surcándole las pecas al contemplar el dinero y él se creyó indigno, moneda sucia, al tomarlo entre los dedos, el peso ligero volviéndose repentinamente una carga —inservible, inapetente—, y volvió a guardarlos en el bolsillo, sin insistencia alguna, incapaz de verse a sí mismo envuelto en otro rechazo qué no podía comprender cuando solo había esgrimido «ayuda» con la mirada, sintiéndose más útil que un mero espectador de la decadencia ajena. Hyeong Woo tragó en seco, los dedos acariciándole el borde de los bolsillos en una antelación de nerviosismo —pecaba de preocupación por la foránea, pero sabía reconocer las líneas entre ellos, respetándolas a base de hacer tripas corazón; echando un paso hacia atrás cuando tocaba la división, sabiéndose inservible—. Siguió la línea de la mirada femenina, cabizbaja, apuntando a los cordones deshechos mientras sus palabras hacían eco de precaución en su memoria. Una mentira que tenía que esconder, dejándole un regusto amargo debajo de la lengua, pues suponía, a su amigo no le agradaría saber que él había sido cómplice.

En el pecho le rugió una petición: «no lo hagas», pero Hyeong Woo ya comenzaba a transitar por ese camino sin retorno, echando a la pila de errores todas las mentiras que había callado—. Vamos a ensayar entonces —imprimió alguna sarta de cómica, pero el brillo sinigual de la diversión no le alcanzó a los ojos, haciendo de aquél, un lastimero intento por disipar la tensión que la presencia incolora de su hermano dejaba entre ellos. Metiendo las manos en los bolsillos, la siguió en un mudo silencio mientras se echaban a caminar, transitando a través de los túneles atestados de gente que iba y venía, en su propio y pequeño mundo, ajenos a lo que ocurría a su alrededor. Cuando tocó el primer escalón de las escalinatas hacia la calle, Hyeong Woo la miró de soslayo, las preguntas acariciándole las comisuras de la boca y quería preguntar y respetar al mismo tiempo, pero la duda era una bacteria que se difuminaba a la velocidad de la luz, corroyendo con tanta rapidez que antes de darse cuenta de lo que hacía, ya había disparado—. ¿Por qué lo haces? —sabía la respuesta, conocía el nombre al que estaba ligada; sin embargo, volvía a encontrarse frente a un callejón con la salida oculta entre las sombras. No quería presionarla, pero necesitaba respuestas.

No se lo diré a nadie —en una petición silente, no la miró, dándole todo el espacio para decidir, incapaz de azuzarle con la urgencia de conocer. Solo quería ayudar, pues ella le recordaba de alguna manera triste y cómica de su hermana menor. La niña de los ojos perdidos, de esperanzas muertas en un jardín veteado de girasoles. El símil hacía que le doliera el pecho, una opresión vestida de melancolía, transformándose en carne y hueso a su lado. No dijo nada más, pero entre ellos flotaron los vocablos que no fueron emitidos, «quiero ayudarte», una muestra de apoyo al recuerdo triste de una princesa sin reino, ni castillo, deshecha por los gélidos vientos de inmarcesible invierno.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage


avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Do Hyeong Woo

Volver arriba Ir abajo

por Matsuoka Haru Hoy a las 06:54

Sus pasos parecieron perdidos un instante, cambiando el rumbo de los mismos para dirigirse hacia otro túnel, arrastrada al mismo por las palabras de Hyeong Woo —que suponían también un pacto de silencio. Pisaba los cordones desatados, tirones a cada paso y, aún así, no detenía el andar para atarlos; podía ser así de terca —de la misma forma en la que lo era entonces, mintiendo aún si sentía espinas por corazón (una grieta a la confianza de su hermano), aún si no había certeza de que nada de aquello fuera a servir para más tarde (si es que había un más tarde). La máscara roja adornaba su cabellera azabache, sobre el flequillo, olvidando que se encontraba allí aún si los transeúntes dedicaban alguna que otra mirada a aquél extraño accesorio. El sonido del ir y venir de los trenes llenaba los silencios que, como hábito, Haru tendía a dejar.

Fue cuando el varón habló de nuevo: una pregunta que, empujada por la curiosidad —el interés—, se le arrojó a quién esperaba, casi paciente, a recibirla. Sabía que la haría, pero Haru no tenía las respuestas que Hyeong Woo quería oír; se percataba de que ella misma no conocía el racionamiento tras ello, los motivos por los que Kenta estaba en continua deuda —pero sí sabía por qué lo ayudaba; y aquella respuesta, tampoco podía dársela. Sus orbes, vagabundos, recorrieron con torpeza el rostro del productor y le esbozó una sonrisa, de aquellas escuetas, de aquellas por compromiso ante la promesa, la esquiva mirada —espacio a su decisión. Harumi no necesitaba tiempo, pues había decidido antes de que la pregunta se hubiera formulado. — Porque me importa. —cortó las alas, frenó la intención que abarcaba tanto más. Aguardó sus ojos, y cuando la mirada fue recíproca, le habló con los mismos; era todo cuánto podía e iba a ofrecerle, una versión reducida y suya —la de Kenta le pertenecía, ¿con qué derecho la mentaría?

Regresó el rostro al camino, túneles de fluorescentes amarillos —parpadeando—, sumergiéndolos en lo que parecía desafiar normas espacio y tiempo. Allí abajo, indiferentes al mundo arriba —podría ser de noche o de día, llover o nevar; no lo sabrían—, la muchacha se detenía finalmente en el andén y  aguardaba la llegada del metro, el sonido del mismo chirriando sobre los raíles oxidados. Boqueó, como un pez, como si no hubiera sonido (pero lo había):— Él lo sabe. Oniichan. —no lo miraba, aunque sabía que la estaba escuchando. El hermano sabía, porque Haru le había contado, de los apuros de Kenta; le había relatado una porción aún más pequeña de la que Kenta le había concedido, posesiva del resto (lo que consideraba intimidad de ambos). Le había dicho Tak, tenemos que, y el hermano había suspirado, rendido a aquella necesidad de salvar a Kenta, asintiendo con la cabeza pesada. Mamá, pronunció, como un calambre; abuela, quiso enmendar, pero Haru dijo no, con labios pequeños, prometiendo recurrir en última instancia. Solo que... no puede saber de qué forma intento ayudarlo. Takeshi intenta hacer siempre las cosas bien y yo no rápido. —sonrió de forma cansada, el metro levantando un aire que elevó sus hebras y sacudió la mueca triste de su rostro. Sus dedos se alargaron, presionando el botón que abrió las puertas.
cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage



I wonder if I will ever find a language to speak of the things that haunt me the most
avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Matsuoka Haru

Volver arriba Ir abajo

por Contenido patrocinado
123
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:

No puedes responder a temas en este foro.