a new hope? — CSJ
NOTICIAS
26.11 RCKSTR Entertainment sigue sin aceptar nuevos empleados o idols en sus filas hasta nuevo aviso. ¡Salimos del hiatus!
22.11 Solamente se podrá acceder a METEOR, VYR, KSJ y MYP Entertainment comprando el item “Cuenta especial” ya que permanecen cerradas hasta nuevo aviso.
29.12 ¡Llevamos contigo once meses! Muchas gracias por hacerlo posible y seguir con nosotros día a día. ¡Por muchos meses más!
ADMINISTRATIVAS
APOYO Y PNJ
DICIEMBRE DE 2018 La hora y tiempo del mes actual en Seúl, Corea. Usa esta información para hacer tus temas mucho más realistas.
¡HAPPY CHERRY CHRISTMAS EVERYONE!

a new hope? — CSJ

Ir abajo

por Choi Jung Woo el Vie 18 Mayo 2018, 14:04

26 de Mayo; 20 pm

Haberse arreglado previamente con Saeyoung, y la visita de Gunsoo, le habían animado lo suficiente como para abandonar su habitación en cuanto su madre le dijo que había pedido uno de los platos que más le gustaban a uno de los restaurantes de la zona. Su físico dejaba mucho que desear, las ojeras eran de un color azul intenso, su piel estaba más pálida y se notaba a leguas que había adelgazado bastante.

Cuando el timbre sonó él estaba sentado en el sofá, viendo las noticias. Su padre aquella noche trabajaba, y casi que mejor, no le apetecía oírle en esos momentos, y su madre estaba ocupada en la cocina, así que, suspirando y costándole levantarse, caminó hasta la puerta, abriéndola y arrepintiéndose de ello. Ver de nuevo su cara se sintió como si un puñal congelado y en fuego le atravesase el corazón.

Tragó saliva, quedándose como una estatua al verla. Notó a su madre por detrás, preguntando qué ocurría y por qué no cogía la comida. Le apartó levemente para tomarla y agradecer a Seojin. Se sintió aliviado porque su madre no la hubiese llamado, ya se había inmiscuido demasiado en sus relaciones, pero aún así, le dolió verla allí, por lo que después de que su madre le diese el dinero, cerró la puerta de mala gana. — No vuelvas a llamar a ese sitio. — su tono sonó serio, y su madre no pudo evitar preguntar el por qué. — Es ella. Trabaja allí. — ni siquiera quiso decir su nombre, notaba un nudo en el estómago y ahora la comida se le hacía nauseabunda. Se sentó en el sofá, con dificultad para respirar, se sentía mareado y con ganas de llorar.

Ni siquiera se había fijado en el mal aspecto que tenía ella.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Choi Jung Woo

Volver arriba Ir abajo

por Chae Seo-Jin el Vie 18 Mayo 2018, 15:30

Sus ánimos no mejoraban ni a tiros, y tras la conversación que tuvo con Yumi en la que se enteró del pasado de Jungwoo, solo podía sentirse peor y peor cada vez que pensaba en ello. Había dejado de comer, o más bien solo comía cuando estaba en casa y coincidía con Yumi porque esta la obligaba, a ella no le salía solo el ponerse delante de un plato de nada, además de que no dormía por las pesadillas, seguía levantándose llorando y encontrándose a sí misma haciéndolo en los momentos menos indicados; había necesitado pedir más trabajo para mantenerse ocupada, teniendo turnos dobles casi todos los días. Se estaba sobreexplotando, y eso se le notaba en su cuerpo que había bajado de peso, en su rostro que parecía más fino, y en las ojeras que había dibujadas bajo su rostro, porque no, ni siquiera se molestaba en taparlas con maquillaje.

Aquel día, pese a ser por la tarde aún y ella nunca antes haberse encargado de los pedidos a esa hora, con el nuevo horario sí que le tocaba, así que montó en su moto y se dirigió al dirección señalada. No tardó en llegar, se había acostumbrado a correr porque en los últimos días todo recaía sobre ella y no podía permitirse presentarse tarde, así que antes de darse cuenta, ya tenía el pedido en la mano y estaba llamando a la puerta.

Se podía esperar cualquier persona, cualquier otro indivíduo, menos a él. En cuanto vio a Jungwoo delante suya, casi se le cae el pedido al suelo; sintió cómo se le encogía el corazón, así como un nudo se formaba en su estómago y su garganta. Creía que podía desplomarse en cualquier momento, y cuando intentó pronunciar palabra, no le salía la voz.
No obstante, la figura de una mujer mayor apareció frente a ella, tomando el pedido, pagándole y dándole las gracias, pero sus ojos no se apartaban del chico, aguantando por no romper a llorar, pero fue cuando este le cerró en sus narices de un portazo, que se le escapó un sollozo, así como sus lágrimas.

Se llevó una mano al pecho, allí donde le dolía con tanta intensidad, y apoyó la otra sobre la puerta. Parecía mal, dolido, demacrado, y todo aquello había sido su culpa. No esperaba verle, no esperaba encontrárselo tan de casualidad en unas circunstancias así, y dolía más que nunca tenerle delante. Debía de marcharse, sería lo correcto porque tenía que trabajar, pero antes de darse cuenta ya estaba llamando a la puerta— Por favor… po-por favor… Jung abre... —dijo casi con un hilo de voz, no sabía si la escuchaba, pero seguía llamando— Lo siento... —añadió, se sentía desesperada en esos momentos, y no era una imagen que le gustase dar, ¿pero qué debía hacer cuando había tenido delante al que es el amor de su vida, y quizás fuera una oportunidad para hablar con él? Su corazón le pedía que luchara, aunque fuera rechazada de la peor de las maneras.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Chae Seo-Jin

Volver arriba Ir abajo

por Choi Jung Woo el Vie 18 Mayo 2018, 15:47

Notó la mirada de su madre sobre él, también supuso que ésta había quedado en shock al saber que la muchacha que estaba fuera era la culpable, en parte, de su estado de ánimo. Solo escuchó un suspiro por parte de su madre, para después escuchar a Seojin llamando a la puerta, llamándolo a él. Tragó saliva, cerrando los ojos y sintiendo a su madre sentarse a su lado, tomarle el rostro entre sus brazos y “acunarle”.

Su madre habló, siendo clara: tenía que dejarla pasar, tenía que hablar con ella, pero él no estaba listo, no quería verla, no quería saber de ella, no porque su corazón había vuelto a doler tanto como cuando se presentó allí: sin novia y sin amigos. No quería volver a pasar lo mismo, no ahora que Saeyoung, Sunhye y Gunsoo le habían animado aunque fuese un poco cada uno, lo suficiente para hacer que quisiese seguir adelante.

Pero su madre hizo caso omiso, se separó y miró a su hijo, tenía que hacer algo. Por mucho que estuviese enfadada con aquella muchacha, tenía que sentarles para que hablasen. Abrió la puerta y miró a la chica de arriba abajo, su estado era casi igual de lamentable que el de su hijo, y en sus ojos podía ver lo dolida que estaba y lo desesperada por hablar con Jungwoo. La invitó a pasar, y rápidamente interceptó a Jungwoo, el cuál no tardó ni una milésima de segundo en levantarse cuando vio las intenciones de su madre. Quiso zafarse, pero la mirada de la mayor le congeló la sangre y se quedó quieto, negándose a mirar a Seojin.

No tengo nada que hablar con ella, ya lo dejé todo claro cuando rompió conmigo. — susurró a su madre, pero parecía que no habría peros que aceptar. Su madre les llevó a ambos al sofá y les dijo que deberían de hablar, que si no volvían, no pasaba nada, pero que no se destruyesen entre ambos cuando estaba claro que se amaban de verdad. — ¿Amarme? ¿Ella? Si lo hiciese, no me hubiese dejado por elegirla a ella por encima de lo demás. — su voz sonaba dolida aún, cada palabra iba cargada de dolor con una pizca de resentimiento. Seojin, en dos meses había llegado hasta el fondo de su corazón, lo había tomado como suyo y lo había aplastado a la mínima oportunidad.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Choi Jung Woo

Volver arriba Ir abajo

por Chae Seo-Jin el Vie 18 Mayo 2018, 18:25

Lloraba, pero no tanto como los días anteriores; sus mejillas estaban húmedas de algunas lágrimas, pero todo eran más sollozos y la dificultad de respirar, así como sus ojos rojos y vidriosos, que otra cosa. Sentía su cuerpo temblar, la impotencia recorrer cada centímetro de su piel, y saber que una puerta la estaba separando de estar cara a cara con el amor de su vida, la mataba todavía más, porque aunque lo hubiera dejado, aunque no quisiera verla, ella seguía teniendo esperanzas, seguía muriéndose por tenerle delante, por disculparse, por decirle todo lo que le tenía que decir— Ne-necesito hablar contigo… por favor, Jung... —jamás en su vida se había arrastrado por alguien, nunca nadie le había llevado hasta ese extremo, y mucho menos había dejado que la vieran tan débil, pero Jungwoo había calado tan hondo en ella que apenas se reconocía, y sabía que merecía la pena luchar por él.

No sabía si había alguna esperanza de que abriera la puerta, de que la dejara verle, pero se le estaba pasando por la cabeza la idea de permanecer allí quieta hasta que pudiera hablar con él, más que nada porque creía que merecía una disculpa al menos. Sin embargo, como si los dioses la hubiesen escuchado, la puerta se abrió, quedando frente a ella la que había supuesto era la madre del mayor, tenían la misma nariz, y se apresuró a limpiarse las mejillas con ambas manos y tomar aire con fuerza. Se inclinó un poco cuando la invitó a pasar, y le siguió el paso hasta el salón, donde su vista se fijó nuevamente en el que había sido su novio hasta hacía tan poco. Se llevó una mano a la boca y la otra la mantuvo en su estómago, le dolía en aquella zona tanto por el nudo de sentimientos, como por hambre suponía, y se sentó cuando la mujer les obligó a ambos. Las palabras del contrario se sintieron como puñales, obligándola a apartar la vista para llevarla hacia cualquier punto de la mesa, tratando de contenerse por no echarse a llorar desconsoladamente, pero nuevamente sollozó, y se volvió a fijar en él— No, no debería de ha-haber te dejado. Te amo Jung… y sé que ha sido la pe-peor decisión de mi vida —consiguió decir, con el miedo, la súplica, la pena y el perdón reflejados en sus ojos. Se sentía pequeña en aquel momento, sabía que le había hecho muchísimo daño, y se le acumulaban en la garganta todas las palabras que le quería decir— Fui… una estúpida reaccionando como lo hice... —añadió, aprentando sus manos en puños debido a los nervios sobre sus rodillas, tanto que sus nudillos se habían puesto blancos.

Le rompía el corazón ver el estado en el que estaba Jungwoo, tenía ganas de acortar las distancias y abrazarle, repetirle cuánto le amaba hasta que volviera a creerla, besarle, hacerle de comer, descansar a su lado. Deseaba a gritos volver a estar con él, que le dejara hacerle feliz, pero lo veía algo imposible en aquellos momentos.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Chae Seo-Jin

Volver arriba Ir abajo

por Choi Jung Woo el Sáb 19 Mayo 2018, 13:04

Su madre se estaba metiendo en su vida más de lo que debía, ya no tenía edad para que lo hiciese, pero aún así, había llamado a sus dos mejores amigos y a su manager para que hablasen con él, y ahora, dejaba pasar a su ex, por la cuál estaba así de mal. No las miraba, ni a su madre ni a Seojin, tenía su vista fija en la bolsa de comida. No quería escucharla, pero sabía que su madre le volvería a interceptar, y sus únicas salidas eran quedarse en ese sofá o salir por la puerta, no aguantar, y caer al suelo de lo débil que estaba. Por lo que se quedó allí, sentado, esperando que sus palabras hiciesen que Seojin se fuese, pero no fue así, y ésta comenzó a hablar.

Le dolía escuchar su voz, más cuando escuchaba en su habitación a Gunsoo Junior ladrar, ¿él la echaba de menos? Claro, era un perro, no sabía lo que había pasado, no sabía que su dueña le había roto el corazón, y ahora estaba ahí para pisotear lo poco que quedaba de este con palabras falsas. Guardó silencio, durante al menos cinco minutos y dio gracias a que su madre también estuviese callada. Tomó aire y tragó saliva, ¿qué más debía decirla? ¿Qué no la creía? Porque no lo hacía.

¿Por qué debería creerte? — preguntó aún con su mirada clavada en la bolsa. — Dejaste bien claro todo, ni siquiera te llevó más de un minuto tomar la decisión de dejarme porque yo deseaba simplemente ser feliz a tu lado. — se encogió de hombros. Sus palabras salían solas, había pensado tanto en lo que debería haberla dicho, que ya se lo sabía de memoria. — Yo tardé días en tomar una decisión... Miré lo bueno y lo malo de dejar al grupo, a mi segunda familia, por ti. — apretó la mandíbula, se sentía tan idiota por haberles dejado por ella. — ¿Y tú qué hiciste? Lo tiraste todo a la basura, como si mi opinión y mis sentimientos no fuesen válidos. — era lo que sentía, a lo que había llegado después de tantas horas de pensarlo. Seo-jin no había pensado en ellos dos, solo había pensado en 7DAYS. — Pero, ¿sabes? Lo entiendo, solo eres una fan... — se encogió de hombros. Decir aquello le dolió, sintió como su corazón se retorcía y se quedó hasta sin aire, teniendo que parar de hablar durante unos segundos.

Su madre miraba a su hijo atónita, sin saber si pararle o dejarle hablar para que se desahogase del todo. — Dejé algo que me hacía feliz por ti, porque deseaba una vida a tu lado, porque quería ser la pareja que te merecías, quería poder darte todo lo que estuviese en mis manos, — sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, pero las retuvo. — quería formar una familia, y estando en el grupo no podía... Yo solo quería ser feliz, y tú me quitaste toda posibilidad. — se pasó las manos por los ojos. Le dolía llorar delante de ella. — No fuiste nada justa, Seo-jin. Solo pensaste en ti. — por eso mismo pensaba que ella no le amaba, porque no había tenido en cuenta su decisión, una decisión que tenía que tomar por sí solo.

Y me da igual lo que hablamos, lo que hablaste con Sunhye... — añadió, porque sí, le daba exactamente igual las promesas. — Era decisión mía, no tuya, mía. — la miró, por primera vez y se fijó en su rostro, ese rostro que tantas veces se había quedado mirando en silencio, que tantas veces le había sacado una sonrisa, y ahora, ahora solo le hacía sentir dolor. Veía que lo pasaba mal, pero no sabía si era porque realmente sentía lo que decía, o porque acababa de perder la oportunidad de seguir con un "idol".

Y no vuelvas a decir que me amas. — aquello sonó con resentimiento, escucharla decir eso dolía, ardía dentro de él. No sabía cómo tenía la poca vergüenza de decirle eso después de haberle dejado por preferir un grupo antes que una vida juntos. — No sabes lo que es amar... — murmuró, enfadado consigo mismo.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Choi Jung Woo

Volver arriba Ir abajo

por Chae Seo-Jin el Sáb 19 Mayo 2018, 14:31

El silencio inundó la estancia después de que ella hablara, cosa que no ayudaba en absoluto. Cada vez le dolía más el pecho, y las lágrimas se le seguían acumulando en sus ojos; notaba su cuerpo en total tensión, y también sabía que si se levantaba sus piernas no reaccionarían. Pero la calma fue rota por las palabras del contrario, por su respuesta a lo que ella había dicho, y sin duda, hubiese preferido mil veces antes que siguieran sin decir nada, a todas y cada una de las cosas que salían por su boca y que sin duda conseguían que quisiera desaparece todavía más.

Jungwoo tenía razón, no había nada que rebatir a sus palabras, había sido egoísta, no se había parado a pensar las cosas en aquel momento, no había pensado en ellos, había pensado en él y de una manera muy superficial, pero en el sentido de no profundizar en el asunto, solo pararse a mirar por encima los puntos que creía importantes y que sin duda, estaba equivocada. Había sido una mala decisión, una mala reacción, la peor de todas, y sabía que merecía todo cuanto le estaba soltando. Sin embargo, el momento en el que l dijo que ella solo era una fan, sintió cómo todo se le venía encima, cómo no podía soportar que la viera de aquel modo, que la creyera de aquella clase. Una mano fue a parar a su boca, y su mirada se quedó clavada en él en lo que comenzaba a llorar en silencio. Parecía que no había vuelto atrás, todo cuando había luchado al estar con él, todo lo que le había apoyado, lo que había trabajado para que se sintiera cómodo, para que desconectara, para que no le viera de ese modo… como una fan, para que creyera de verdad que le amaba, había sido tirado a la basura, y no veía posibilidad de arreglar las cosas, algo que la dejaba rota.

Fue en el momento en el que le pidió que no le volviera a decir que le amaba, que ella no sabía lo que era eso, que el sollozo al fin salió de sus labios, desgarrando su garganta, haciendo que tuviera que apoyar sus codos sobre sus rodillas y ocultar el rostro entre sus manos, rompiendo a llorar. Era vergonzoso estar así para cualquier persona, pero ella había olvidado dónde estaba, con quiénes estaba, únicamente existía el mayor y ella, o lo que quedara de lo que había sido, porque se sentía de todo menos persona en esos momentos. No supo cuánto tiempo estuvo así, se le hizo eterno aunque fuera cuestión de segundos o minutos. Las escenas vividas, los recuerdos, el sonido de Gunsoo Junior ladrando, el discurso que le acababa de dar Jungwoo, todo, todo pasaba por su cabeza como si de una película se tratase, una con el final más triste de toda la historia; y entonces recordó algo. Su mano fue a parar hasta su mochila, la que tenía colgada, abrió el bolsillo pequeño de esta, y sacó su libreta, así como un sobre que tenía guardado en esta. Se pasó el dorso de su mano por su rostro, tratando de enjuagar algunas lágrimas, y sacó el papel que había dentro.

E-Escribí… Escribí esto tres días después de de-dejarte... —murmuró como pudo, tomando aire a trompicones. Sus manos temblaban mientras sostenían la carta, la letra se le juntaba y dudaba ser capaz de seguir el hilo de estas, pero por suerte, casi se la sabía de memoria— ”Querido… Querido Jung... —ya le costaba comenzar, no sabía si sería capaz de acabarla— No sé si te habré entregado esto habiendo pasado días, semanas, meses u años… No sé si serás un idol de nuevo, o si tendrás un trabajo corriente, no me importa... —y la voz se le rompió, teniendo que cerrar los ojos con fuerza antes de continuar— No me importa, igual que no me importaba el día que rompí contigo, lo sabía mientras te decía que no podías dejar tu trabajo por lo nuestro, y lo sé ahora que no te tengo conmigo. Recuerdo cómo te dije que había prometido no interponerme en tu carrera, y recuerdo el miedo que sentí cuando me dijiste que lo dejabas. Fui… fui egoísta diciéndote que lo mejor era que lo dejásemos, porque pensé en tu carrera, no en ti, ni en nosotros, pensé en los demás, en un trabajo, un trabajo que no puede hacerte feliz si te falta todo lo demás, y tú me elegiste a mi, elegiste lo nuestro para ser feliz y yo… yo no supe verlo —otra vez sollozó, el papel se había manchado con algunas lágrimas, y se había encogido un poco de lo que le dolía el estómago por el llanto y el dolor— Lo veo ahora, ahora que te he perdido… ahora que llevo tres días sin ti y el mundo se me sigue viniendo encima. Quiero pedirte perdón… perdón por el daño que te he hecho, por hacer que tu historia se repita, porque yo no te he engañado… pero sí he roto tu corazón, y sé lo que duele, porque el mío está destrozado. Nunca quise jugar contigo, nunca quise acabar lo que teníamos… Solo deseaba amarte, hacerte feliz, estar a tu lado, apoyarte y tener una vida a tu lado. Eres y serás mi primer amor, ese que nunca se olvida, ese que nunca se deja de amar con el tiempo, y ahora y por siempre, voy a amarte Jung, porque esto que siento, este dolor de no tenerte conmigo, no puede significar otra cosa. Pido tu perdón, si no es demasiado tarde, así como que me ames si aún estoy a tiempo… pero sobre todo, quiero que sepas, que sé que fue la peor decisión de mi vida... —estaba llegando al final de la carta, su voz ya sonaba completamente rota, y apenas era un hilo de esta— ...y que siempre estarás en mi corazón” —acabó de decir, volviendo a ocultar el rostro entre sus manos, rompiendo a llorar porque no sabía a dónde le llevaría todo aquello, si había dicho suficiente, si había expresado todo lo que tenía que expresar. Le había dolido tener que leerle aquella carta, sobre todo porque estaba escrita de forma atemporal, no sabía si se la daría antes o después, la llevaba consigo desde el momento en el que la escribió, con la esperanza de ganarse su perdón en algún momento, pero ahora solo quería recuperarle, y se sentía totalmente perdida.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Chae Seo-Jin

Volver arriba Ir abajo

por Choi Jung Woo el Dom 20 Mayo 2018, 23:48

Aunque llorase, aunque patalease delante de él, no se movería, no la miraría. Se negaba a ello, porque sentía que si lo hacía, se volvería débil, la abrazaría y volvería a caer en sus manos, y se opinía rotúndamente a que eso pasase. No quería volver a darle su corazón, o lo que quedaba de él. Cuando tomó su mochila suspiró aliviado, pero cuando vio que no se iba, sino que decía algo de una carta, la miró de reojo, preguntándose por qué hacía aquello, por qué seguía insistiendo después de sus palabras.

Quiso interrumpirla, pero no pudo, algo dentro de él se lo impidió y escuchó con atención todas las palabras que le decía de aquella supuesta carta. Cuando terminó, tragó saliva, quedándose callado por minutos. Tuvo que ordenar sus pensamientos, no se atrevía siquiera a mirarla, le dolía escucharla llorar de esa manera, pero no se quería fiar de ella, ni de sus acciones, no sería la primera vez que alguien trataba de mentirle en su cara, jugando con su buena fe.

Tomó aire y lo soltó despacio. — Ojalá te hubieses parado a pensar esas cosas antes de dejarme. — soltó. Se arrepintió al momento y se pasó las manos por el rostro, tratando de despejarse. — No eres justa, Seojin. — sus manos tapaban parte de su cara, en especial los ojos. — Llegas a mi vida, la pones patas arriba, la destrozas, y ahora quieres volver a ella... — tragó saliva, porque era lo que había entendido con esa carta, era una carta de disculpa y él no sabía si estaba dispuesto a perdonarla. Carraspeó, le dolía ya la garganta, hacía días que no hablaba mucho.

Vete a casa, es tarde. — dijo haciendo fuerza para levantarse. — Vamos. — dijo tendiendo su mano como acto reflejo, estuvo a punto de apartarla de nuevo, pero la dejó así, tendiéndosela a ella para ayudarla a levantarse del sofá. Supuso que había venido en moto, por lo que la acompañó fuera, saliendo por primera vez en días. — Ve con cuidado. — se quedó en la puerta del jardín, cruzado de brazos y observándola. Le dolía muchísimo el corazón, una parte de sí sentía que si la dejaba marchar no habría vuelta atrás pero otra no se dignaba a perdonarla. Pero no hizo nada, se quedó quieto, observándola.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Choi Jung Woo

Volver arriba Ir abajo

por Chae Seo-Jin el Lun 21 Mayo 2018, 11:59

El silencio se le hacía más insufrible que nunca, algo que jamás se había vuelto incómodo entre ambos, ahora le dolía de una manera que no sabía describir. Y no sabía si lo prefería, porque pensaba que era mil veces mejor que se desahogase con ella, que le dijera todo cuanto le tenía que decir, a que se lo callase y simplemente la dejara ir. Acabó por escuchar sus palabras mientras seguía llorando, no había manera de que parase, jamás había estado tan triste. Quería decirle que tenía razón, que no era justa, que debía de haber pensado antes las cosas, y que haber llegado a su vida tendría que haber sido tan maravilloso como la primera vez, y no haber dejado que las cosas sucedieran como habían sucedido; pero no le salían las palabras, no era capaz, así que trató de limpiarse bien las lágrimas y alzar el rostro, dedicarle una mirada llena de culpa y en busca de un perdón, de algo, pero sabía que realmente no lo merecía.

En cuanto le dijo que se fuera a casa, su mundo se derrumbó todavía más si es que era posible, sabía que se tenía que ir, que no podía permanecer allí para siempre, pero una parte de ella se conformaba con eso, con estar a su lado aunque la odiara, porque no se veía estando alejada de él. No obstante, en cuanto le ofreció su mano la miró, y después al mayor, dudando durante unos segundos, ella no merecía aquello, ese gesto. Pero acabó por cogérsela, sintiendo ese cosquilleo y corriente eléctrica que le había dado la primera vez que hicieron aquello, y se le escapó un sollozo por lo bajo, apartando la mirada de él. Dejó la carta sobre la mesa, y se colgó su mochila de nuevo antes de levantarse— Yo… Siento todo esto señora Choi… Tiene un hijo maravilloso y… no se merece el daño que le he hecho, lo siento... —volvió a disculparse, inclinándose tanto como podía, antes de que el contrario la guiase hasta la puerta, casi creyendo que sus piernas no reaccionaría, y habría caído si no hubiese sido por su ayuda a levantarse de aquel sofá.

Cerró sus ojos y compuso una mueca de dolor cuando le dijo que fuera con cuidado, ella no quería ir a ninguna parte, quería girarse, abrazarse a él, llorar y volver a disculparse cientos de veces si hacía falta, quería estar a su lado, y no alejarse. Pero debía de hacerlo, su presencia quizás le hiciera más daño y jamás se perdonaría aquello, tal y como ya hacía. Sus pasos fueron lentos hasta la moto que estaba estacionada frente a la casa, quitó el casco del manillar y se lo puso, antes de montar y tratar de arrancar, pero no arrancaba. Lo intentó cuatro veces y no obtenía resultado, y al final volvió a sollozar y bajarse enfadada de la misma. Todo le salía mal, no había punto y a parte en su vida, y aquel día estaba lleno de desgracias. Se agachó y se arrodilló junto al motor, metió la mano por el lateral de la rueda, y se puso a trastear con algunos cables mientras notaba las lágrimas caer por sus mejillas. Sabía de mecánica, su padre se había encargado de enseñarle en el taller, pero ahora sus manos temblaban y su cabeza no estaba donde debía de estar. Se levantó para tratar de arrancar, pero no había manera, y terminó por darle un golpe al cuadro de mandos y dejarse caer sentada en el suelo, llevándose las manos a la cara y rompiendo a llorar otra vez. Quería patear aquella moto, quería patearse a sí misma, quería desaparecer.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Chae Seo-Jin

Volver arriba Ir abajo

por Choi Jung Woo el Miér 23 Mayo 2018, 21:05

Se quedó fuera, esperando a que ella se fuese de allí, no por miedo a que no lo hiciese, sino porque a pesar de todo, seguía preocupándose por ella. Y casi agradeció haberlo hecho, casi, porque no podía dejarla allí tirada, no cuando su moto parecía no querer funcionar. Suspiró y, girándose, entró en la casa, tomó sus deportivas, su chaqueta y las llaves del coche. No dijo nada, solo miró con reproche a su madre, ella era la culpable de que tuviese que hacer aquello y salió de nuevo al jardín, cerrando la puerta.

Se sentía algo débil, incluso hasta para conducir, pero haría ese último esfuerzo, sino, no se lo perdonaría nunca. — Coge los pedidos que te queden y monta en el coche. — dijo abriendo el coche. Pudo ver como su madre le miraba por la ventana con una sonrisa en los labios, y eso le desquició más. Esa mujer sabía lo que era bueno para su hijo, y siempre terminaba metiéndose en todo.

¿Cuál es la siguiente dirección? — no la miraba, no quería tenerla tan cerca, no estando solos, no en su coche. Sentía que se ahogaba, y el bajar la ventanilla no ayudaba. Cuando le dio la dirección, puso rumbo a la misma dejándose guiar por el GPS. El trayecto fue en silencio, no tenía mucho más que decir, no quería decir más, las cosas ya no podían ir a peor.

Aparcó en doble fila, la esperaría allí, quedaban dos pedidos más además de ese, los entregaría, la dejaría en su casa y se encargaría de que le llevasen la moto. Ese sería su último gesto de amor con ella. Después trataría de desaparecer para siempre, centrarse en la música, y vivir la vida que había elegido después de hablar con Sunhye y de que ella le rompiese el corazón: una vida solitaria.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Choi Jung Woo

Volver arriba Ir abajo

por Chae Seo-Jin el Dom 27 Mayo 2018, 12:59

Nadie en el mundo entero se podía estar sintiendo peor que ella en aquellos momentos, o así lo sentía, y de verdad que quería morir. La moto fue la gota que colmó el vaso, todo aquello eran señales que predecían cómo sería su vida de ahora en adelante, pero como si el destino quisiera reírse de ella un poco más, la voz de Jungwoo la sacó de sus pensamientos intrusivos. Cual zombie o alma en pena, se levantó tomando los pedidos, siguiendo sus órdenes sin ser capaz de rechistar, y montó en el coche, dejando los pedidos sobre sus piernas. Se limpió las lágrimas con los puños de sus sudadera, y le dijo la dirección lo mejor que pudo con el hilo de voz que le quedaba.

No estaba para que ningún cliente la viera, no podía sonreírles, no podía hablarles con claridad, no podía hacer bien su trabajo; estaba segura de que a su jefe le seguirían llegando quejas por su comportamiento de los últimos días, pero ya había comenzado a darle igual que la despidieran. Bajó del coche cuando llegaron y fue a entregar lo que le correspondía, en cuanto tuvo su dinero, volvió al coche.

No era capaz de mirarle, cada vez que era consciente de que le tenía a su lado, sentía una punzada en el pecho que la hacía sollozar por lo bajo, teniendo que ponerse más de una vez la mano en la boca para que no la escuchara. Sus ojos se volvían vidriosos a cada momento, recordando las cosas vividas en aquel coche, con él, sus encuentros, las risas compartidas, cada palabra… Era muy doloroso estar allí metida, y era aún peor sabe que nada conseguiría hacer que las cosas volvieran a ser como antes. Los dos pedidos restantes fueron entregados antes de darse cuenta, aunque lo cierto era que en los últimos días ni siquiera era consciente de cómo pasaba el tiempo, se había convertido en un ente que se encargaba de sus rutinas, como si no viviera en absoluto.

El camino hacia su casa comenzó cuando subió por tercera vez al vehículo, sintiendo ya que no aguantaba todo cuanto sentía dentro, y al ser consciente de que tras dejarla, podía ser la última vez que se vieran, se encogió en su asiento llevándose una mano al pecho— Tienes… tienes razón —murmuró rompiendo el silencio que había en aquel habitáculo— Soy una cría… una que te ha amado y te ama como nu-nunca amará a nadie... —añadió notando su voz romperse y su cara arder por contener el llanto— Siendo mi primera relación, sé que he to-tomado decisiones incorrectas, que no he pe-pensado las cosas, pero yo… te juro que no quería dejarte, si bien mmi primera reacción fue pensar en todas esas promesas estúpidas, en el fondo y después de ver cómo te marchabas por la puerta… Sa-sabía que tenía que estar contigo y apoyarte, y no ha-hacer lo que hice… Lo siento tanto… Pero ta-tanto... —y al final sí que acabó por llorar, cubriéndose el rostro con ambas manos y apoyando sus codos sobre sus rodillas, no quería darle pena, solo quería que supiera que de verdad estaba arrepentida.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Chae Seo-Jin

Volver arriba Ir abajo

por Choi Jung Woo el Jue 31 Mayo 2018, 14:52

A medida que pasaba el tiempo, se sentía “más cómodo” en presencia de la contraria, hasta que empezó a hablar de nuevo y notó como volvía a dolerle el corazón. ¿Por qué seguía intentando justificarse? Ya lo habían hablado, no había marcha atrás, quería que se quedase callada, que no siguiese hablando, eso solo les haría más daño a los dos.

Respiró con tranquilidad, con su vista en la carretera y agarrando el volante con ambas manos, escuchando y preparando en su mente una respuesta que no fuese demasiado cruel o dolorosa, pero al escucharla llorar, todas las palabras que tenía preparadas desaparecieron. Quedaban dos minutos para llegar a la casa de la contraria, y los pasó en silencio, escuchándola llorar, y una vez llegó al portón de los apartamentos, paró el coche y se giró para mirarla.

Yo también lo siento. — respondió. — Eres la primera en saberlo: voy a volver al grupo. — comentó sin dar más datos, no eran necesarios, ¿la haría feliz aquello? No lo sabía, él sentía un gran vacío y dudaba poder llenarlo alguna vez en su vida. — Seo-Jin. — la llamó. — Gracias por todo lo que hemos viviendo en estos meses… — y aunque hubiese terminado mal, no podía negar que había sido muy, muy feliz.

Se desabrochó el cinturón para poder hacer su siguiente movimiento: la tomó del rostro y la besó, despacio, disfrutando por una última vez de sus labios, de la sensación que le recorría el cuerpo cada vez que hacía aquello y que aún, muy a su pesar, seguía sintiendo. Iba a ser muy difícil olvidarla, iba a ser difícil levantar la cabeza pero esperaba que, de nuevo, y gracias a sus compañeros y amigos, lograse, al menos, volver a ser una persona con el corazón vacío que trataba de llenarlo con música.

Lo alargó más de lo pensado, obligándose a separarse y al hacerlo, abrió la puerta del copiloto. No quería que hablase, todo eso había sido suficiente, un último beso.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Choi Jung Woo

Volver arriba Ir abajo

por Chae Seo-Jin el Jue 31 Mayo 2018, 15:17

Si bien no quería llorar, el saber que lo había pedido para siempre no la dejaba tranquila. Quería estar con él, quería permanecer en su vida, quería que supiera que tenía su apoyo, que la tenía a ella para cualquier cosa, que todo lo hablado en aquella discusión no valía de nada porque no lo pensaba, y que estaba tan arrepentida que le dolía el pecho hasta tal punto que creía morir.

Pero sus palabras no habían servido de nada, no sabía qué esperaba que sucediera después de que hubiera hablado, pero escuchar la voz del mayor después de que el coche se detuviera, le sentó peor que nunca. Era una despedida, sin duda era una despedida. Su última frase daba a entender que todo había terminado, que era momento de seguir adelante y que no sería con ella, que volvía al grupo, que ahora se centraría en olvidarla. Iba a contestar, bueno, quería, pero el nudo de su garganta lo impedía a toda costa. Abrió su boca y la cerró retirando las manos de su rostro, queriendo reaccionar de alguna forma, pero únicamente se sentía rota, y cuando creyó que ahí quedaba todo, sintió las manos del contrario tomando sus mejillas.

No se lo esperaba, de todo cuanto podía suceder, sentir sus labios sobre los propios no era para nada lo que pasaba por su cabeza. Soltó un sollozo que no pudo contener, y se aferró a la camiseta del otro antes de corresponder al beso despacio, tan despacio como pudo y de la mejor manera de la que era capaz. Eso era un adiós, el último gesto que tendría con ella para darlo todo por finalizado. Había preferido que la dejara marchar sin más, porque sentir las mariposas en su estómago, así como la sensación de calidez y cómo su cuerpo por completo se sentía en casa por aquel gesto, no ayudaba en absoluto. Las lágrimas siguieron resbalando por su rostro, y al separarse le miró con todo el cariño, la culpa y el miedo que sentía en su interior.

La puerta se abrió con las acciones del mayor, y entendió su invitación a que se bajara del coche, pero no era capaz, no solo porque sabía que sus piernas no le responderían, sino porque no quería aceptar un adiós de la persona que amaba. Cerró de nuevo el coche, y se giró otra vez hacia él. Le miró perdida, asustada, arrepentida, y sobre todo como alguien mira a otra persona de la que está enamorada. Sus siguientes actos fueron decididos, fueron todo cuanto podía hacer; una mano se posó en su camiseta para agarrarla otra vez, y la otra en su mejilla mientras se acercaba y le besaba otra vez. No podía haberlo hecho como despedida, no iba a dejar que sintiera que eso era un adiós, no permitiría que creyera que se conformaría con una cosas así, no cuando únicamente quería estar a su lado— No me dejes… por favor, no me dejes —susurró con la voz temblorosa, juntando sus labios otra vez.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Chae Seo-Jin

Volver arriba Ir abajo

por Choi Jung Woo el Vie 01 Jun 2018, 16:33

Estaba preparado para verla ir, para despedirse ya para siempre de ella, de verdad lo estaba, llevaba todo el camino pensando en aquella despedida, era lo mejor, o eso era lo que se estaba repitiendo minuto tras minuto. Pero no sucedió así, y le pilló desprevenido las acciones de Seo-Jin. Algo en su interior explotó de alegría, pero no quiso ponerle nombre, tenía miedo de volver a hacerlo y volver a salir dañado. Sin embargo, siguió el beso, tomándola de las mejillas de nuevo, hasta que se separaron y soltó aquellas palabras.

La sensación que aquellos dos besos le habían dejado en el cuerpo era extraña, se sentía como la primera vez que se habían besado en el apartamento, pero su corazón aún dolía, pero más le dolía el verles de aquel modo. — Seo… — la llamó, respirando con tranquilidad, pero ni siquiera le dio tiempo a responder, pues volvía a tenerla de nuevo contra sus labios, siguiendo ese nuevo beso, derritiéndose por momentos y notando como su corazón palpitaba con fuerza.

Se separó para respirar, tragando saliva y acariciando las mejillas de ella, mirándola fijamente. — Tienes que subir ya… — y en verdad sabía que si le daba otro beso más, no sería capaz de dejarla ir, porque tenía claro que amaba a aquella chica y que la separación y recuperación de la misma iba a ser larga y dolorosa. — So-Solo sube… ¿Sí? — de verdad que había bajado sus defensas del todo. Suspiró, y soltó su rostro, así como se separó para alejarse e impedir que volviese a besarle. Miró hacia el frente, tragando saliva y pasándose las manos por el rostro.

Yo… Yo te quiero Seo, pero… Pero ahora mismo no sé qué… No sé qué hacer… Me has destrozado, y no es justo… No eres justa. — masculló apartando sus manos y mirando el volante. — Solo… Dame tiempo. — pidió, no se estaba despidiendo, le había hecho cambiar de opinión con tres simples besos, pero ahora tenía que centrarse en su recuperación para entrar de nuevo en 7DAYS, en estar presentable y que no se notase que estaba medio muerto en vida.

cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Choi Jung Woo

Volver arriba Ir abajo

por Chae Seo-Jin el Vie 01 Jun 2018, 19:32

Besarle se sentía como siempre, como si estuviera en casa, como si todo fuera bien; las emociones eran las mismas, el sentimiento y el cariño era el mismo, las mariposas, la electricidad, la calidez era siempre igual, y se negaba a dejar de sentir eso cuando tenía al mayor cerca. Su gesto había sido un impulso, sí, pero no se arrepentía en absoluto, y mucho menos cuando notó cómo la tomaba de las mejillas y seguía aquel beso. Sus palabras fueron desesperadas, era un petición, un deseo, un ruego a seguir con él, se negaba a querer perderle, y volver a juntar sus bocas solo era para que se diera cuenta de cómo verdaderamente se sentía, enamorada de él. No iba a tirar la toalla, no lo haría por alguien que significaba tanto. Luchó cuando le conoció y fue a su apartamento, y lucharía ahora que parecía que no había vuelta atrás.

Abrió sus ojos al separarse, sintiendo las caricias y teniendo que morderse el labio para contener el sollozo que le provocaba tener que alejarse y el miedo que podían llegar a darle sus palabras. Negó, no quería subir, no quería salir del coche, pero él agrandó la distancia que había entre ellos, y sintió de nuevo la punzada de dolor en su pecho. Tragó saliva con dificultad, y cuando le dijo que la quería tuvo el impulso de acercarse otra vez, ponerse encima suya y besarle como si no hubiera otra cosa en el mundo— Sé que n-no he sido justa, y lo siento… Pero te amo tanto Jung que… no puedo dejar de intentarlo... —confesó, mirando las manos del mayor, atreviéndose a tomar una de ellas y alzarla para llevarla hasta sus labios para dejar un beso en el dorso de esta— Sé que necesitas tiempo… Y te lo daré, no voy a dejar de esperarte, lo prometo —le aseguró, volviendo a besar su mano, antes de alzar la que tenía libre y acariciar su mejilla con mucha suavidad, más de la que haya tenido jamás— Me odio por todo el daño que te estoy causando… No tendría que ser así, pero estaré, pase lo que pase, estaré ahí después del tiempo que necesitas —recalcó, con todo el dolor de su corazón, debía de esperar, debía de dejarle pensar, que tomara sus propias decisiones.

Se alzó una última vez, y besó su mejilla, tomándose un par de segundos para eso mismo, y al final, sí que bajó del coche, mal, notando sus piernas temblar todavía porque tenía la necesidad de regresar ahí dentro y que aquel vehículo se convirtiera en su refugio, pero comprendía que los dos tenían mucho en lo que pensar, y Jungwoo debía de centrarse aún más. No había perdido la esperanza, ahora creía que había un poco de luz al final del túnel, pero no se atrevía a dar nada por sentado y seguía estando completamente aterrada y asustada por dentro. Despacio y poco a poco, fue caminando hacia el edificio, echando la vista hacia atrás sin poder evitarlo para verlo de nuevo, y cuando quiso darse cuenta, ya estaba dentro de los apartamentos.


cherry boom!
I’m the biggest hit on this stage




avatar
123

Hoja de personaje
Compras
:

Logros
:
Chae Seo-Jin

Volver arriba Ir abajo

por Contenido patrocinado
123
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:

No puedes responder a temas en este foro.